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martes, 2 de marzo de 2010

Mi primera penetración anal

Aquí voy a contares como fue mi primer anal. Era una tarde de domingo lluvioso que no apetece a nadie salir de casa, estaba con mi pareja en casa viendo la tele y bueno un poco aburridos asi que se me ocurrió ir a alquilar una película para ser el domingo menos aburrido y darle una sorpresa a mi novio. Me puse mis zapatos y me fui al videoclub entré en varias zonas y ninguna me convencía, había una zona que no había entrado y era la zona x empecé a mirar películas había de todo tema. Pero me llamó la atención una carátula de un video en la que estaba una chica rodeada de fuego y chicos también, decidía alquilar ésta al final. Fui para mi casa le dije a mi novio que había cogido una película en el videoclub el pensaría que era de acción, comedia… o algo así. pero su sorpresa fue cuando la vio empezar.
A mi me gusta mucho jugar con mi novio y le propuse que hiciésemos todo lo que hicieran en la película, todo, el acepto entonces empezamos. En la película le empezaron a comer la vagina a la chica y mi novio me lo comía, cuando acabaron el actor se mojaba su pene en semen y ella se la mamaba, nosotros hacíamos lo mismo. Era increíble el morbo y lo exitada que me puse al ver esta película mientras copiábamos lo que hacían los actores. Ahora estaban culiando rico ella de espaldas a él de pie, entonces me puse en posición y me metí el pene de mi chico por mi vagina que ya estaba mojadita y humeda, lista para la acción, después se pusieron ella boca bajo y el chico metiéndosela desde arriba y lo hicimos de igual forma. El tiempo pasaba y ellos seguían haciendo muchas posturas que me ponían caliente al ver esas imágenes, no lo puedo negar me daba ganas de estar ahí participando con mi novio dentro de esas escenas de la película.
Nosotros seguíamos al pie de la eltra esas posturas. Cuando de pronto elchico de la pelicula le comenzó a acariciar la parte anal de la chica, yo nunca lo he hecho así, siempre me han contado que es doloroso tener sexo anal, en mi mente estaba indecisa en hacer eso, pero la exitación era fuerte y mi novio empezó a acariciarme muy rico por atrás que ya sentía mcuha exitación en mi parte anal. Y bueno el actor se echo en el suelo boca arriba y la chica se sentaba despacito encima del miembro bien parado del chico, yo me eche un poco de lubricante en el culito y me senté despacito encima de mi novio y me estaba gustando muchísimo sentía como mi culito se dilataba por la exitación del momento, estaba entrando sola y eso que nunca había hecho el sexo anal mi novio estaba disfrutando mucho ya que estaba gimiendo, supongo a todo hombre le gusta sentir un culito apretadito como lo tenía yo.
En la película el chico le estaba culiando por la chuchita otra vez para acabar en la cara de ella, pero como yo estaba disfrutando mucho seguí por el culito mi novio ya no podía aguantar más ya que llevaba yo encima de su pene como unos diez minutos. Cuando quiso terminar lo hizo en mi boca mmmm..estaba dulce me termine tragando su leche ya que a él le gustaba mucho que lo haga, después de esta vez quise repetir más veces y disfrutar como una loca.
Ahora cada vez que tenemos sexo siempre le pido a mi novio que termine culiándome rico por mi culito, termino bien mojadita por mis dos lados y disfrutamos de los días tristes como el domingo, es una buena opción para salir de la rutina y terminar exitados, no les parece?

viernes, 25 de diciembre de 2009

Sexo con un amigo del chat

Luis tiene 26 años es un jóven gentil, caballeroso, muy buen conversador y según mi mujer, ciertamente guapo, con él chateábamos desde hacía dos meses atrás, en una oportunidad lo llamamos e invitamos a salir, pero cuando recibió la llamada, que fue inesperada y a altas horas de la noche, se puso nervioso y no supo que responder, fue para nosostros como una desilusión.

Al ver esa reacción cortamos y pensamos que jamás volveríamos a verlo y mucho menos llamarlo, a Cristina le fascina los hombres morbosos así que a mi parecer, Luis no encajaba dentro de nuestro perfil, después comprobamos que no era cierto. El , muy atento y amable nos pidió disculpas y una nueva oportunidad, llegó a nuestra casa alrededor de las 11.00 de la noche y trajo consigo una botella grande de vino Concha y Toro, después de haber agotado la conversación sobre su vida y la nuestra la forma como ve el sexo, empezó lentamente acariciar a Cristina hasta llegar a sus partes húmedas donde se prendió del culito y la vagina por espacio de una hora, mi mujer encantada, creo que era su especialidad, recorrió cada centímetro de su cuerpo con su lengua, en forma golosa diría yo, cuando llegó al ano le introdujo toda la lengua como si esta fuera una verga, en ese momento Cristina tuvo un orgasmo, de tal forma que, ella gozó cuando le tocó su turno y le dio una buena mamada, con lamida de testículos incluida, Luis me confesó que hacia buen tiempo no tenia sexo así que descargó bien rápido, en esta oportunidad, solo me dedique a observar y tomar fotos, deseaba que calentara muy bien a mi mujer y la dejara rendida para darle la estocada final, pero esta vez también me equivoque Cristina terminó con él y siguió conmigo ya en la intimidad de nuestro.

Hasta estos días Luis sigue fecuentándonos una vez por semana y deja a mi esposa muy caliente y con mas ganas de seguir culeando, sea ha convertido en una perrita en celo cada vez que Luis nos visita, y además a mejorado nuestra relación ítima.

viernes, 26 de junio de 2009

Una visita caliente

Esta es una de aquellas historias muy inusuales que pasa a diario. Soy una mujer atractiva, de tez blanca, ojos grandes y expresivos, unos labios carnsos, de grandes senos, bonitas piernas y aunque estoy un poco “llenita” ello no ha sido un impedimento, sino todo lo contrario.

Edisson me contactó ya que la empresa para la que trabaja en Estados Unidos lo enviaría a Quito un par de días y estaba en busqueda de una guia experimentada que no solo le mostrara los atractivos de esta hermosa ciudad sino también la calidez de sus habitantes.

Me invitó a su departamento en una barrio muy importante de la ciudad y, les puedo asegurar que todo el camino de mi oficina a su departamento, mi conchita se estaba humedeciendo en anticipación… sabía que ibamos a hacer travesuras calientes, habia sido algo que ambos externamos después de ver nuestras respectivas fotografías… sin embargo, la química puede ser traicionera en ciertos momentos. Llegué a su departamento, me abrió la puerta. Edisson mide 1.85, tiene una espalda ancha y musculosa, es rubio, de labios delgados y ojos expresivos; estaba vestido con unos pantalones casuales color negro y una camisa de cuello alto color gris acero, que acentuaban el color de sus ojos. Me besó en los labios y me invitó a pasar.

Nos sentamos en la sala y me sirvió una cerveza heladita. Me miraba mientras hablabamos seguro que me desvistió con su mirada con el paso de los minutos; me acerqué a la mesita de centro a dejar mi vaso y en ese momento se lanzó sobre mi, empezó a besarme apasionadamente, una de sus manos luchaba con los botones de mi vestido y la otra subia por mis muslos con un deseo tan ardiente como hace mucho no lo sentía. Yo acerqué mi mano a su cinturón y logré desabrochárselo, abri sus pantalones y sentí su delicioso pene… mmmm solo de recordarla se me hace agua la boca… mide aproximadamente 21 centimentros y es ancha.

Logré incorporarme un poco y le pedí que se sentara, me coloqué sobre sus piernas y él sacó mis senos de mi sujetador, devorándolos de una forma deliciosa, me pasaba la lengua alrededor de los pezones y después se los metía a la boca y los succionaba ferozmente, como si de ello dependiera su vida. En ese momento me dijo que tenía la fantasía de que una mujer se fingiese su madre y lo sedujera… yo estaba tan caliente que acepté y empecé a llamarlo “mi pequeño”, “mi niño”, “mi hijo favorito”, el me llamaba”mami” “mamita” y me pedía que le explicara lo que le estaba haciendo y por qué estaba tan caliente… como su mami, le ordené que se levantara, que me dejara el asiento a mi, que se arrodillara sobre el sofá, con sus rodillas a un lado de mis piernas y me diera su verga para mamarsela… lo mame con dulzura y suavidad, mientras masajeaba sus testiculos y seguia con mi dedo índice el camino de sus bolas a su culito, mi dedo completamente ensalivado, se volvía loco, me decía “mami, soy todo tuyo”.

Después empecé a chuparlo con mucha más ansia, este hombre me tenía loca, todo él estaba delicioso. Me masajeaba las tetas y me apretaba y jalaba los pezones, era una sensación deliciosa, mi chuchita estaba empapada y tuve mi primer orgasmo mamandosela a mi hijito… en ese momento él sintió venirse también y como su mami, le ordené que me diera toda su leche en la boca, su exitación llegó más allá y mientras apretaba mis tetas con una fuerza impresionante empece a sentir chorros de su leche caliente en mi boca, me la tomé toda y después lo acosté en la cama y lo lami todo hasta que quedó totalmente limpio.

Ahora me tocaba a mi… me senté en su cara y le dije: “mami quiere que te comas su chuchita hasta que tu verga este grande de nuevo y me la metas”, “si mamita lo que tu digas” me contestó. En ese momento, sacó su deliciosa lengua y empezó a estimular mi clitoris, que aumentó su tamaño al doble en cuestión de minutos… insertó un dedo en mi chucha y otro en mi culo, mientras me lamía furiosamente, empecé a sentir mi orgasmo y le dije: “a mami le gusta lo que haces hijito, no pares, hazlo más rápido, más”, “si mami, si mami lo que tu digas”… en ese momento, mmmmm, fue increible, empecé a sacudirme como nunca antes me había pasado, mi climax era superior a cualquier otro, senti como mis jugos salian a raudales y el se los bebia todos a grandes lenguetazos, quedé como desmayada, pero seguía sintiendo las contracciones del orgasmo y fue en ese momento en el que me dijo “te la meto mamita, ahorita mismo te la meto”, la entrada de su verga fue suprema, tuve otro orgasmo solo de sentirla dentro, toda ella, delicioso, me subió las piernas a sus hombros y se sostuvo de mis tetas mientras arremetía contra mi chuchita diciéndome que era la mami más rica del mundo y que me amaba, cuando él explotó dentro de mi, yo ya había terminado dos veces más… fue increible.

Nos metimos a bañar juntos y, como su mami, lo lave completito y él a mi, nos exitamos de nuevo y empezamos a masturbarnos mutuamente, hasta que le pedi que me cogiera por el culo. En ese momento me recargó contra la pared del cuarto de la regadera, escupió en su verga y en su mano, me metió dos dedos y luego tres para abrirme bien, me lubricó con los propios jugos de mi chuchita y me metió esa inmensa verga en en culo, yo sentía que iba del cielo al infierno cada vez que la metía y la sacaba. Al mismo tiempo, yo me estimulaba el clitoris y él se agarraba de mis anchas caderas para cogerme bien y fuerte por el culo. Sentí que se venía y le tomé una de sus manos y meti tres de sus dedos en mi chuchita, nos venimos delicioso y al mismo tiempo. Nos quedamos bajo el agua un buen rato más, abrazados y besándonos. El regresó a su país al día siguiente y no lo he vuelto a ver; sin embargo, me escribió diciéndome que vendrá a Quito en diciembre y que quiere ver a su mami, no aguanto ya las ganas de volverlo a sentir, fue delicioso.

Tan solo recordarlo me pongo caliente y se me humedece mi chuchita

jueves, 15 de enero de 2009

Mi vecina recién llegada

Edd y yo nos encontrábamos disfrutando de una tarde de sábado sin los niños. Mi marido había preparado unos cocktails Margarita, su especialidad y me leía un Penthouse desde el jakuzzi, mientras que descansaba en una hamaca. Los efectos del Sol dañando mis pechos desnudos, la bebida y la voz de mi esposo leyendo historias eróticas de otra gente, me puso bastante a tono.

Estaba tan absorta que ni siquiera me acordé de dar la vuelta para broncear la espalda. Era la primera vez que tomaba el sol este año y tenía los pechos bastante sensibles. Llegué a pensar que se me habían quemado los pezones. Se lo comenté a Edd y contestó que un buen masaje podría ser el remedio ideal. Salió de la piscina con el Pene completamente tieso y antes de que me tocara empecé a gemir de gusto. Por suerte, el jardín de nuestra casa está bastante aislado y tenemos intimidad en casos de emergencia sexual.

Me lamió los dedos de los pies y me provocó escalofríos. No tardé en pedirle que me diera su pene. El pene de mi marido siempre me ha puesto muy caliente. Lo tiene un poco largo, pero sí gordo, como un pequeño puño. Me complació colocando una pierna a la altura de mi cara, ofreciéndome una visión de su pene paradito. Empecé a mordisquearlo y seguí con mi lengua en la punta y en la zona posterior con movimientos rápidos. Edd bajó la cara hacia mí vagina que ya estaba mojadita como sí acabara de ducharla con agua caliente. Al acercarse, su vientre rozó mis pezones provocando dolor. Justo en el momento en que trataba de apartarlo, sonó el timbre de la puerta.

Con tanta exitación ni ganas de abrir la puerta, temiendo que fuera algún amigo de mis hijos, pero cuando insistieron por tercera vez, me puse una bata corta y fui a ver quién demonios era. Edd se metió de nuevo en el jakuzzi, molesto y frustrado. Cuando abrí la puerta y miré hacia abajo, vi un par de largas y bien contorneadas piernas. Fui subiendo la mirada y comprobé que nuestra visitante era una preciosa chica de pelo rojo y ojos verdes.

Hola que tal!- me dijo: me llamo Sandra y acabo de instalarme en el vecindario. Hizo una pausa y añadió que vendía cosméticos. La invité a pasar para que me enseñara sus productos y le pedí que nos acompañará a tomar unos cocktails en el jardín. Aceptó y me siguió. Se sentó bajo la sombrilla y después de prepararle un trago le presenté a Edd. Mientras nosotras charlábamos, mi marido sin salir del jakuzzi, bromeaba por el hecho de estar completamente desnudo. Sandra comentó que estaba acostumbrada a ver hombres en cueros, ya que tenía cuatro hermanos y vivió casada cinco años hasta que se divorció.

Fui mirando los productos que me ofrecía y como continuamente me apartaba la tela de la bata para no lastimarme los pezones, Sandra preguntó qué pasaba. Le dije que me había quemado con el sol y, sin dudarlo, me apartó la bata y me observó directamente los pechos. Comentó que tenía una crema que remediaría mi dolor de forma instantánea. Dicho y hecho, se levantó para ir a buscarla a su coche. Edd aprovechó su ausencia para mirarme y ronronear como un gato en celo. Cuando regresó, en lugar de darme la crema se ofreció para aplicarla. Varias veces me repitió que sería un masaje medicinal. Me tumbé en la hamaca y me bajé la bata. Comentó que tenía unos pechos muy bonitos. Cuando mi marido se levantó del jakuzzi la tenía un poco levantada. Sandra no pronunció palabra y siguió extendiendo la crema. Mis pezones comenzaron a despertar extrañas sensaciones. Al principio notaba calor, luego frío y mí entrepierna respondió a los estímulos con sucesivas y rápidas vibraciones. Sandra me preguntó si deseaba que me masajeara todo el cuerpo. Acepté con timidez.

Empezó trabajando mis hombros y cerré los ojos. De pronto sentí unas manos en mis pies y al abrir los ojos observé que Edd estaba arrodillado frente a mí, con una expresión muy lujuriosa en la cara, aplicándome la crema. Me estremecí cuando ella trazó círculos con sus dedos alrededor de mis pechos, aunque evitando rozar los pezones, mientras Edd pasaba sus manos a lo largo de mis piernas presionando con los nudillos... Entonces ocurrió algo extraño. Los pezones me quemaban, pero no de dolor, sino proporcionándome un gusto que jamás había experimentado.

Sandra vio cómo me los cogía y me apartó las manos para soplar sobre ellos. Se inclinó y puso los labios en el pezón izquierdo, mientras Edd se colocaba el derecho en la boca. Sus labios, adornados por un poblado mostacho, estaban duros y ansiosos, mientras que los de Sandra eran suaves y delicados. Al cabo de un rato, decidimos que había llegado el momento de entrar en la casa y tomar algo. Edd nos dio un vaso de agua con hielo a cada una, llenó una jarra y le seguimos a nuestro dormitorio. Tenemos una cama de agua tamaño gigante y una pared entera de espejo.

Me tumbé inmediatamente en el centro de la cama. Edd no tardó en colocarse a mí izquierda con la polla tiesa y a punto. Sandra se quedó de pie frente a nosotros y empezó a desnudarse con la pericia de una profesional. El espejo nos permitía verla por delante y por detrás. Cuando estuvo completamente desnuda frente a nosotros, mi coño empezó a palpitar con fuerza. Sandra tenía unas tetas grandes, perfectamente levantadas. Sus pezones eran tan pálidos que había que concentrarse para ver dónde empezaban, supongo que debido a que era pelirroja. Cuando le investigué la entrepierna, comprobé que tenía su conchita completamente depilada. Abrí las piernas. Lentamente trepó a la cama y dirigió su cara a mí chuchita mojada. Cuando al fín me rozó con sus labios, estaba tan acelerada que me corrí. Rodeó mí clítoris con los labios, respiró profundamente y procedió a chuparme todas partes con la lengua y los labios. Noté que se aproximaba un potente orgasmo. Edd, que hasta aquel momento había permanecido inactivo, se sentó sobre mi pecho y condujo su polla hacia mi boca. Yo había olvidado que me dolían los pezones y empecé a chuparle y a comerle su rica verga... Por el espejo ví que Sandra colocaba la mano en su vagina y se dedicaba a frotarse arriba y abajo. En unos segundos tuve un orgasmo impresionante. Primero, la conchita se me abrió como un mejillón al fuego y empezó a palpitar como de costumbre. Luego sentí unas rápidas e intensas contracciones en el estómago. Las piernas y la espalda se tensaron y la cabeza se me iba hacia uno y otro lado. Edd se mostraba encantado del trabajito bucal que le estaba haciendo y no cesaba de arremeter hacia mí, sujeto con las manos en la cabecera de la cama. Al correrse pegó un berrido bestial.

Sandra no paró de moverse hasta unos momentos después que su cuerpo se agitara al alcanzar el clímax. Estuvimos un rato descansando tumbados, sin dejar de acariciarnos y besarnos. Cuando recuperé las fuerzas, me coloqué entre las piernas de Sandra e hice algo que deseaba desde que le abrí la puerta. Acerqué la boca a su conchita que se notaba que estaba muy bien lubricadita con sus jugos vaginales y le metí la lengua en el interior de la vagina para iniciar un movimiento de bombeo, cada vez más rápido. Mientras me encontraba concentrada en esa tarea, noté que Edd me metía las manos por detrás y las iba bajando hasta llegar a mi mojada chuchita. Eso provocó un acelerón de mi lengua y Sandra gritó de gusto. Sentí mi conchita muy caliente y traté de relajarme para que pudiera hundírmelo hasta el fondo... Después de unas cuantas embestidas, metí la mano entre las piernas para alcanzar el clítoris. La sensación la concha de Sandra en mi boca y la verga bien paradita de Edd llenando mi vagina húmeda era más de lo humanamente soportable y no tardé en notar los primeros pinchazos de otro increíble orgasmo.

Hoy en Dia seguimos viéndonos cada vez que mis hijos van de paseo o a algun otro lugar y tenemso tiempo para hacer nuestras travesuras de placer.

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