martes, 2 de marzo de 2010
Mi primera penetración anal
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Un trio muy especial
Siempre me ha exitado la idea de participar con una pareja y hacer un trio hmh.
Al curiosiar por aquellas páginas de contactos sobre parejas para hacer trio contacte con una que estaba dentro de mis gustos físicos y entorno. Después de escribirnos e intercambiar teléfonos, acordamos el día que nos conoceríamos, ellos son de otra ciudad del Ecuador, pero viajarían de vacaciones a Quito, que es donde yo vivo. Por teléfono él me había comentado que era la primera vez que harían algo así, que él tenía la inquietud de verla con otro teniendo sexo, ya lo había platicado con ella y estando en la cama ella le decía que si, pero que dudaba un poco después de pasada la calentura, y que estando acá, tal vez se animaría, ya que acá no los conoce nadie.
Cuando estuvieron aquí, me llamó él, me dijo donde estaban y fui para allá, nos presentamos, ellos son un poco más bajitos que yo, de unos 37 años aproximadamente, agradables personas. Después de un rato de estar charlando parecía que nos conocíamos de tiempo antes, fuimos a bailar ya que a ellos les gusta mucho, con la intención de que ella con unas copas, perdiera los nervios. Al estar un buen rato bailando, nos dispusimos a retirarnos a un hotel, entramos al cuarto, él se sentó en una silla que estaba al lado de la cama, me dijo que comenzara a besarla, ella estaba sentada en la cama, la abracé y comencé a tocarla, estaba un poco nerviosa, poco a poco se fue relajando, la besé y poco a poco correspondió al beso, la comencé a desnudar, el esposo observaba excitado, cuando estuvo desnuda le besé el cuello, sus senos, el abdomen, pero no permitió que le besara la vagina.
De pronto él se paró de la silla, y comenzó a besarla, me dijo: quiero ver que la penetres, me puse un preservativo, él le abrió las piernas y me dispuse a penetrarla, él observaba todo al lado de ella, se la introduje lentamente y comencé a moverme mientras él la besaba, ella comenzó a disfrutarlo, poco a poco se fue relajando y se movía cada vez que yo entraba y salía, con las piernas en mis hombros hacía movimientos circulares. Así estuvimos un buen rato hasta que terminé, pero él quería ver más y me dijo que se lo hiciera de nuevo. Me coloqué otro preservativo, le dijo que ella se me subiera estando yo recostado, ya que a ella así le gustaba y lo disfruta más, estando así, ella arriba de mí se movía muy rico, y gemía un poco más fuerte que al principio, sentía su chuchita bien caliente y mojadita, hasta que llegó al orgasmo, estuvo un buen rato cabalgando hasta terminar otras dos veces más. Después me volví a poner encima de ella y seguí penetrándola. Ahora ella ya lo disfrutaba más, y él también ya que se estaba cumpliendo su fantasía. Terminé y descansamos un poco, entonces él, se le subió y la penetro, con muchas ganas, ya que nos dijo que estaba caliente por lo que estaba pasando. Mientras él se lo hacía ella me masturbaba. Cuando el terminó me dijo que si ya me había cansado, a lo que contesté que no, entonces dijo: dale más, y así lo hice.
Mientras se lo hacía ella me besó y me dijo que lo estaba disfrutando, que le encantaba la idea de tener dos miembros para ella sola. Así estuvimos mucho rato, nosotros haciéndolo y él observando todo. Ya casi al amanecer, nos dispusimos a retirarnos, quedando de volver a repetir la experiencia, cuando ellos volvierana Quito. Esto hace ya más de un año, y hasta la fecha no han venido, pero les llamo de vez en cuando para saber como están, me dicen que esperan venir pronto, y yo espero que así sea. Mientras tanto sigo buscando conocer más parejas que quieran también realizar sus fantasías, ya sea que ellos quieran ver a sus esposas en acción, o para darle placer ambos. Hay a quienes les gusta ver a sus esposas siendo penetradas por otros hombres o los dos al mismo tiempoo más aún exhibiéndose. Este nuevo estilo de vida esta en auge en Ecuador y en sus ciudades, disfruten con responsabilidad.
viernes, 26 de junio de 2009
Una visita caliente
Edisson me contactó ya que la empresa para la que trabaja en Estados Unidos lo enviaría a Quito un par de días y estaba en busqueda de una guia experimentada que no solo le mostrara los atractivos de esta hermosa ciudad sino también la calidez de sus habitantes.
Me invitó a su departamento en una barrio muy importante de la ciudad y, les puedo asegurar que todo el camino de mi oficina a su departamento, mi conchita se estaba humedeciendo en anticipación… sabía que ibamos a hacer travesuras calientes, habia sido algo que ambos externamos después de ver nuestras respectivas fotografías… sin embargo, la química puede ser traicionera en ciertos momentos. Llegué a su departamento, me abrió la puerta. Edisson mide 1.85, tiene una espalda ancha y musculosa, es rubio, de labios delgados y ojos expresivos; estaba vestido con unos pantalones casuales color negro y una camisa de cuello alto color gris acero, que acentuaban el color de sus ojos. Me besó en los labios y me invitó a pasar.
Nos sentamos en la sala y me sirvió una cerveza heladita. Me miraba mientras hablabamos seguro que me desvistió con su mirada con el paso de los minutos; me acerqué a la mesita de centro a dejar mi vaso y en ese momento se lanzó sobre mi, empezó a besarme apasionadamente, una de sus manos luchaba con los botones de mi vestido y la otra subia por mis muslos con un deseo tan ardiente como hace mucho no lo sentía. Yo acerqué mi mano a su cinturón y logré desabrochárselo, abri sus pantalones y sentí su delicioso pene… mmmm solo de recordarla se me hace agua la boca… mide aproximadamente 21 centimentros y es ancha.
Logré incorporarme un poco y le pedí que se sentara, me coloqué sobre sus piernas y él sacó mis senos de mi sujetador, devorándolos de una forma deliciosa, me pasaba la lengua alrededor de los pezones y después se los metía a la boca y los succionaba ferozmente, como si de ello dependiera su vida. En ese momento me dijo que tenía la fantasía de que una mujer se fingiese su madre y lo sedujera… yo estaba tan caliente que acepté y empecé a llamarlo “mi pequeño”, “mi niño”, “mi hijo favorito”, el me llamaba”mami” “mamita” y me pedía que le explicara lo que le estaba haciendo y por qué estaba tan caliente… como su mami, le ordené que se levantara, que me dejara el asiento a mi, que se arrodillara sobre el sofá, con sus rodillas a un lado de mis piernas y me diera su verga para mamarsela… lo mame con dulzura y suavidad, mientras masajeaba sus testiculos y seguia con mi dedo índice el camino de sus bolas a su culito, mi dedo completamente ensalivado, se volvía loco, me decía “mami, soy todo tuyo”.
Después empecé a chuparlo con mucha más ansia, este hombre me tenía loca, todo él estaba delicioso. Me masajeaba las tetas y me apretaba y jalaba los pezones, era una sensación deliciosa, mi chuchita estaba empapada y tuve mi primer orgasmo mamandosela a mi hijito… en ese momento él sintió venirse también y como su mami, le ordené que me diera toda su leche en la boca, su exitación llegó más allá y mientras apretaba mis tetas con una fuerza impresionante empece a sentir chorros de su leche caliente en mi boca, me la tomé toda y después lo acosté en la cama y lo lami todo hasta que quedó totalmente limpio.
Ahora me tocaba a mi… me senté en su cara y le dije: “mami quiere que te comas su chuchita hasta que tu verga este grande de nuevo y me la metas”, “si mamita lo que tu digas” me contestó. En ese momento, sacó su deliciosa lengua y empezó a estimular mi clitoris, que aumentó su tamaño al doble en cuestión de minutos… insertó un dedo en mi chucha y otro en mi culo, mientras me lamía furiosamente, empecé a sentir mi orgasmo y le dije: “a mami le gusta lo que haces hijito, no pares, hazlo más rápido, más”, “si mami, si mami lo que tu digas”… en ese momento, mmmmm, fue increible, empecé a sacudirme como nunca antes me había pasado, mi climax era superior a cualquier otro, senti como mis jugos salian a raudales y el se los bebia todos a grandes lenguetazos, quedé como desmayada, pero seguía sintiendo las contracciones del orgasmo y fue en ese momento en el que me dijo “te la meto mamita, ahorita mismo te la meto”, la entrada de su verga fue suprema, tuve otro orgasmo solo de sentirla dentro, toda ella, delicioso, me subió las piernas a sus hombros y se sostuvo de mis tetas mientras arremetía contra mi chuchita diciéndome que era la mami más rica del mundo y que me amaba, cuando él explotó dentro de mi, yo ya había terminado dos veces más… fue increible.
Nos metimos a bañar juntos y, como su mami, lo lave completito y él a mi, nos exitamos de nuevo y empezamos a masturbarnos mutuamente, hasta que le pedi que me cogiera por el culo. En ese momento me recargó contra la pared del cuarto de la regadera, escupió en su verga y en su mano, me metió dos dedos y luego tres para abrirme bien, me lubricó con los propios jugos de mi chuchita y me metió esa inmensa verga en en culo, yo sentía que iba del cielo al infierno cada vez que la metía y la sacaba. Al mismo tiempo, yo me estimulaba el clitoris y él se agarraba de mis anchas caderas para cogerme bien y fuerte por el culo. Sentí que se venía y le tomé una de sus manos y meti tres de sus dedos en mi chuchita, nos venimos delicioso y al mismo tiempo. Nos quedamos bajo el agua un buen rato más, abrazados y besándonos. El regresó a su país al día siguiente y no lo he vuelto a ver; sin embargo, me escribió diciéndome que vendrá a Quito en diciembre y que quiere ver a su mami, no aguanto ya las ganas de volverlo a sentir, fue delicioso.
Tan solo recordarlo me pongo caliente y se me humedece mi chuchita
miércoles, 25 de febrero de 2009
Un encuentro inusual en un hotel de Ecuador
Te puedo hacer compañía?” Ella atinó a taparse sus pechos, pero él la frenó diciendo “Cada uno tiene derecho a disfrutar del sol como quiera, no te inhibas ante mi”. Esa frase alcanzó para convencerla de que siguiera con el topless. A los pocos minutos ella (que se mostró muy complacida de la compañía del extraño) giró para tomar sol (dejando ver una tanga que lucía muy sexy) y le pidió a él que le pasara crema por la espalda. Obviamente él accedió al pedido y comenzó a esparcirle crema por la espalda muy suevamente, casi como un masaje.
Ella sentía sus manos y también sentía como su respiración era cada vez más intensa y su cuerpo comenzaba a calentarse por algo más que el sol. Al notar la excitación de ella, él se atrevió a pasarle bronceador por sus apetitosas nalgas y sus fornidas piernas, gesto que ella agradeció comenzando a mojar sutilmente su tanguita. Es así como ella no dudó en girar nuevamente para que él le pasara más crema, en este caso por las piernas, pero de frente. Fue en ese momento, cuando ella levantó la vista, y miró que debajo del short de aque hombre asomaba un grueso pene de esos que no acostumbraba a ver seguido. Sin embargo esperó que él termine de esparcir el bronceador por todo su cuerpo (especialmente por sus pechos) para invitarlo a que se desnudara y que estuviesen en igualdad de condiciones ante el sol.
El aquel hombre se quitó el short y, boca a arriba, comenzó a disfutar del sol natural. Fue ahí cuando ella, sin necesitar de la excusa del broceador, acercó lentamente su boca hacia su pecho, fue bajando poco a poco hasta encontrar con su lengua la punta de su pene, pocas tenían la habilidad de ella para levantar el pene y chuparlo sin la ayuda de sus manos, sólo con la lengua y la boca hizo que él emita unos gritos de placer desgarradores. El pensó que la mejor manera de devolverle el placer que le brindó ella era “pagarle con la misma moneda” y asi fue que la sentó en la orilla de la piscina, le pidió que se sacara la tanguita y él dentro de la piscina comenzó a jugar con su clítoris con la lengua. Le lamió lentamente los labios vaginales, luego introdujo su lengua hasta hacerla mojar mucho y ahí se comió a su concha con un placer que, a juzgar por la excitación de ella, fue mutuo.
Cuando la excitación era indominable, él la invitó a bajar a la piscina para introducir su miembro en su dilatado sexo, rítmicamente se dieron placer uno al otro rozandose con sus genitales en el agua y sus manos por todo el cuerpo. Antes de llegar al punto máximo de excitación, ambos, con la mirada, decidieron subir al borde de la piscina donde él esperaría boca arriba que ella se introduzca su miembro y lo coja hasta llegar al extasis total. Mientras él chupaba sus pechos y se excitaba más al ver entrar y salir a la concha de su socia cada vez más rápido hasta que ambos sintieron una explosión de placer que los inmovilizó primero y los hizo gemir al unísono luego. El final de la historia es un tierno y largo beso apasionado. Ambos se prometiron repetirlo quizás en un lecho más cómodo o en un lugar más extraño, sólo esperar gozar tanto o más que esta vez.
Hasta en cada cambio de estación se encuentran en aquel hotel y disfrutan en los lugares más discretos y en las habitaciones que son frente al mar.
jueves, 7 de febrero de 2008
Las latinas son más calientes para el sexo
Se dice que las latinas necesitan más sexo que las mujeres europeas. Esto es según un estudio realizado por una revista especializada en temas de sexualidad. Estos estudios revelan que las mujeres venezolanas, mexicanas y brasileñas son las más “calientes” que la media de las mujeres de Europa
En este estudio realizado, casi un 78% del total de las mujeres encuestadas en las doce naciones escogidas respondió de manera afirmativa a la pregunta de si el sexo es importante en sus vidas, las mujeres de México, Brasil y Venezuela lo consideraron también importante, frente al 25% de promedio de mujeres que dieron esa respuesta en los otros nueve países: Francia, Alemania, Italia, Polonia, España.
De este estudio se desprende también que el 40% de las venezolanas consideran la espontaneidad en el sexo como esencial.
Por otra parte, el porcentaje de las mujeres de México, Brasil y Venezuela quieren sentir mayor placer sexual, del 12%, es superior al de las europeas, con un 8%, según el estudio.
Este trabajo realizado por Bayer estuvo a cargo del presidente de la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS).
Además, se concluyo que las latinoamericanas son más abiertas que las europeas en materia sexual. Y que a las latinas les parece importante la vida sexual, sin embargo, por su cultura, cuando tratan de hacerlo público, no tienen el mismo nivel de apertura, un fenómeno completamente opuesto a las mujeres europeas.