viernes, 26 de junio de 2009
Una visita caliente
Edisson me contactó ya que la empresa para la que trabaja en Estados Unidos lo enviaría a Quito un par de días y estaba en busqueda de una guia experimentada que no solo le mostrara los atractivos de esta hermosa ciudad sino también la calidez de sus habitantes.
Me invitó a su departamento en una barrio muy importante de la ciudad y, les puedo asegurar que todo el camino de mi oficina a su departamento, mi conchita se estaba humedeciendo en anticipación… sabía que ibamos a hacer travesuras calientes, habia sido algo que ambos externamos después de ver nuestras respectivas fotografías… sin embargo, la química puede ser traicionera en ciertos momentos. Llegué a su departamento, me abrió la puerta. Edisson mide 1.85, tiene una espalda ancha y musculosa, es rubio, de labios delgados y ojos expresivos; estaba vestido con unos pantalones casuales color negro y una camisa de cuello alto color gris acero, que acentuaban el color de sus ojos. Me besó en los labios y me invitó a pasar.
Nos sentamos en la sala y me sirvió una cerveza heladita. Me miraba mientras hablabamos seguro que me desvistió con su mirada con el paso de los minutos; me acerqué a la mesita de centro a dejar mi vaso y en ese momento se lanzó sobre mi, empezó a besarme apasionadamente, una de sus manos luchaba con los botones de mi vestido y la otra subia por mis muslos con un deseo tan ardiente como hace mucho no lo sentía. Yo acerqué mi mano a su cinturón y logré desabrochárselo, abri sus pantalones y sentí su delicioso pene… mmmm solo de recordarla se me hace agua la boca… mide aproximadamente 21 centimentros y es ancha.
Logré incorporarme un poco y le pedí que se sentara, me coloqué sobre sus piernas y él sacó mis senos de mi sujetador, devorándolos de una forma deliciosa, me pasaba la lengua alrededor de los pezones y después se los metía a la boca y los succionaba ferozmente, como si de ello dependiera su vida. En ese momento me dijo que tenía la fantasía de que una mujer se fingiese su madre y lo sedujera… yo estaba tan caliente que acepté y empecé a llamarlo “mi pequeño”, “mi niño”, “mi hijo favorito”, el me llamaba”mami” “mamita” y me pedía que le explicara lo que le estaba haciendo y por qué estaba tan caliente… como su mami, le ordené que se levantara, que me dejara el asiento a mi, que se arrodillara sobre el sofá, con sus rodillas a un lado de mis piernas y me diera su verga para mamarsela… lo mame con dulzura y suavidad, mientras masajeaba sus testiculos y seguia con mi dedo índice el camino de sus bolas a su culito, mi dedo completamente ensalivado, se volvía loco, me decía “mami, soy todo tuyo”.
Después empecé a chuparlo con mucha más ansia, este hombre me tenía loca, todo él estaba delicioso. Me masajeaba las tetas y me apretaba y jalaba los pezones, era una sensación deliciosa, mi chuchita estaba empapada y tuve mi primer orgasmo mamandosela a mi hijito… en ese momento él sintió venirse también y como su mami, le ordené que me diera toda su leche en la boca, su exitación llegó más allá y mientras apretaba mis tetas con una fuerza impresionante empece a sentir chorros de su leche caliente en mi boca, me la tomé toda y después lo acosté en la cama y lo lami todo hasta que quedó totalmente limpio.
Ahora me tocaba a mi… me senté en su cara y le dije: “mami quiere que te comas su chuchita hasta que tu verga este grande de nuevo y me la metas”, “si mamita lo que tu digas” me contestó. En ese momento, sacó su deliciosa lengua y empezó a estimular mi clitoris, que aumentó su tamaño al doble en cuestión de minutos… insertó un dedo en mi chucha y otro en mi culo, mientras me lamía furiosamente, empecé a sentir mi orgasmo y le dije: “a mami le gusta lo que haces hijito, no pares, hazlo más rápido, más”, “si mami, si mami lo que tu digas”… en ese momento, mmmmm, fue increible, empecé a sacudirme como nunca antes me había pasado, mi climax era superior a cualquier otro, senti como mis jugos salian a raudales y el se los bebia todos a grandes lenguetazos, quedé como desmayada, pero seguía sintiendo las contracciones del orgasmo y fue en ese momento en el que me dijo “te la meto mamita, ahorita mismo te la meto”, la entrada de su verga fue suprema, tuve otro orgasmo solo de sentirla dentro, toda ella, delicioso, me subió las piernas a sus hombros y se sostuvo de mis tetas mientras arremetía contra mi chuchita diciéndome que era la mami más rica del mundo y que me amaba, cuando él explotó dentro de mi, yo ya había terminado dos veces más… fue increible.
Nos metimos a bañar juntos y, como su mami, lo lave completito y él a mi, nos exitamos de nuevo y empezamos a masturbarnos mutuamente, hasta que le pedi que me cogiera por el culo. En ese momento me recargó contra la pared del cuarto de la regadera, escupió en su verga y en su mano, me metió dos dedos y luego tres para abrirme bien, me lubricó con los propios jugos de mi chuchita y me metió esa inmensa verga en en culo, yo sentía que iba del cielo al infierno cada vez que la metía y la sacaba. Al mismo tiempo, yo me estimulaba el clitoris y él se agarraba de mis anchas caderas para cogerme bien y fuerte por el culo. Sentí que se venía y le tomé una de sus manos y meti tres de sus dedos en mi chuchita, nos venimos delicioso y al mismo tiempo. Nos quedamos bajo el agua un buen rato más, abrazados y besándonos. El regresó a su país al día siguiente y no lo he vuelto a ver; sin embargo, me escribió diciéndome que vendrá a Quito en diciembre y que quiere ver a su mami, no aguanto ya las ganas de volverlo a sentir, fue delicioso.
Tan solo recordarlo me pongo caliente y se me humedece mi chuchita
lunes, 28 de abril de 2008
La habitación de la vieja hostal
miércoles, 9 de abril de 2008
Mi cyber amante
miércoles, 13 de febrero de 2008
El sexo como remedio natural
El médico naturista Santiago de la Rosa, de Madrid, asegura que “mantenerse activo entre las sábanas aporta un rápido y placentero empuje de energía, y es una valiosa ayuda natural para manejar y aliviar el estrés”.
El orgasmo aumenta los niveles de la hormona oxitocina, la cual revitaliza a la persona temporalmente, y el sexo aumenta el riego sanguíneo y la oxigenación pulmonar, así como la producción de endorfinas, otras hormonas que mejoran el estado de ánimo. Hacer el amor también es un buen relajante e inductor del sueño.“Si ha relegado el sexo al último lugar en su lista de opciones, adelántelo unos cuantos puestos, y jamás lo desestime por falta de tiempo, porque eso es un ataque a su vitalidad”, señala. Si no se está de ánimo en la cama, este experto aconseja probar con un abrazo, ya que los niveles de oxitocina se elevan incluso con las caricias, pero “si no se siente deseo, es mejor dejarlo para otro día, para que la sexualidad no se convierta en una exigencia o un acto mecánico”... Continuará
martes, 12 de febrero de 2008
El sexo como remedio natural
jueves, 7 de febrero de 2008
Las latinas son más calientes para el sexo
Se dice que las latinas necesitan más sexo que las mujeres europeas. Esto es según un estudio realizado por una revista especializada en temas de sexualidad. Estos estudios revelan que las mujeres venezolanas, mexicanas y brasileñas son las más “calientes” que la media de las mujeres de Europa
En este estudio realizado, casi un 78% del total de las mujeres encuestadas en las doce naciones escogidas respondió de manera afirmativa a la pregunta de si el sexo es importante en sus vidas, las mujeres de México, Brasil y Venezuela lo consideraron también importante, frente al 25% de promedio de mujeres que dieron esa respuesta en los otros nueve países: Francia, Alemania, Italia, Polonia, España.
De este estudio se desprende también que el 40% de las venezolanas consideran la espontaneidad en el sexo como esencial.
Por otra parte, el porcentaje de las mujeres de México, Brasil y Venezuela quieren sentir mayor placer sexual, del 12%, es superior al de las europeas, con un 8%, según el estudio.
Este trabajo realizado por Bayer estuvo a cargo del presidente de la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS).
Además, se concluyo que las latinoamericanas son más abiertas que las europeas en materia sexual. Y que a las latinas les parece importante la vida sexual, sin embargo, por su cultura, cuando tratan de hacerlo público, no tienen el mismo nivel de apertura, un fenómeno completamente opuesto a las mujeres europeas.
miércoles, 6 de febrero de 2008
Los besos en el sexo
Es importante saber como besar y disfrutar del arte de besar con nuestra pareja y más aun en la cama al instante de tener sexo.
Es evidente que nuestros labios son muy sensibles ante cualquier estímulo, por tanto, la sensación agradable de tocar los labios de nuestra pareja o de la persona que nos atrae con nuestros labios es una sensación rica. El contacto con otros labios que se denominan besos puede tener algunas connotaciones.
Estas connotaciones dependen del lugar y de cómo se dé un beso, la excitación tanto para el hombre como para la mujer es igual, y mucho más si son en la cama a la hora de tener sexo.
El beso en la cama debe ser lleno de pasión, deseo, excitación que nos motive a experimentar sensaciones mágicas e intencionadas para hacer el amor. Sobre la cama los besos no solamente deben ser por regla general en los labios sino en diferentes partes del cuerpo de nuestra pareja, el experimentar lugares no comunes de nuestro cuerpo es la mejor forma de vivir un rico beso.
Para el preámbulo del sexo los besos son la antesala de una buena relación donde el placer del goce y de las sensaciones eróticas entran en juego al contacto de los labios y de las lenguas que se enredan entre si para buscar más placer en la cama.
Los besos en nuestras partes erógenas son muy apreciados por las personas que gustan disfrutar de recorrer el cuerpo y descubrir de las nuevas sensaciones. En el caso de los hombres los besos pueden ser en los muslos internos para llegar a su pene, y sentir como se pone erecto cerca de su boca, muchas mujeres disfrutan de esta sensación dentro de su boca, no olvide que la lengua juega un papel importante para dar placer a la hora del sexo. Hay hombres que disfrutan de sentir besos y lengua por el pecho espalda y cuello.
En el caso de las mujeres las sensaciones de los besos les son muy excitantes sentirlos, y al igual que los hombres hay lugres que el goce es excitante, los senos, pezones son partes sensibles y a la hora de pasar la lengua se derriten.
El recorrido de los besos y lengua por su vientre para llegar a su parte húmeda, gusta mucho, el jugueteo con la lengua y besos por sus muslos caderas, y ya en el hecho mismo de la excitación se termina en el clítoris, que seguramente ya debe estar muy sensible para los besos con lengua.
Haga la prueba de besos con su pareja como un preámbulo antes de la penetración y dé se un tiempo para disfrutar de los besos en la cama.
martes, 5 de febrero de 2008
Técnicas para seducir
Sin importar cómo lo hagas, el darse de comer el uno al otro puede agregarle sensualidad a tu comida lo cual puede terminar en el dormitorio.
El estar ausente puede hacer que el corazón se ponga algo más tierno, pero la abstinencia puede hacer enloquecer a alguien. No me estoy refiriendo a tomar duchas frías y contenerse indefinidamente - ¡ello podría complicar tu vida sexual!
Lo que queremos decir es que provoques a tu pareja de manera seductora a lo largo del día y luego finalmente que tu pareja te posea al final del día. Puedes calentar las cosas hasta el punto de ebullición.
Esta técnica en particular te llevará algo de planificación de tu parte, pero puede meterlos a ambos en un frenético estado mental, al pensar que el sexo que vendrá a continuación es sin dudas uno del más apasionado que han tenido.
Para ayudarte a establecer el estado de ánimo propicio, utiliza las técnicas de coqueteo abordadas en la sección anterior para ayudarte a proponer lo que vendrá llegado el final del día.
No necesitas esperar hasta que tu cita aparezca en tu casa para empezar a seducirla; la seducción puede iniciarse mucho antes de que la cita de hecho comience.
La tarde anterior a tu noche de pasión, adelántate y llama para dejar un mensaje sexy con una voz suave y lenta en el correo de voz de su trabajo; envíales un correo electrónico sexy; o, si intentas seducirlo nuevamente, déjale una pequeña nota caliente en su portafolio o en su agenda describiendo lo que le espera para la noche.
La anticipación hará que su corazón lata fuertemente durante todo el día de manera tal que para la hora que tu cita llegue a la puerta de tu casa, él o ella ya estará muy excitado e inquieto como para pensar en otra cosa.
Si bien el ser modesto y hacer insinuaciones es una excelente forma de diseñar un escenario sexy, el ser directo puede ser igual de efectivo. Mirar fijo a alguien y decirle a esa persona exactamente lo que quisieras hacerle es un mecanismo de excitación increíble.
Hablar de manera sexy puede ser estupendo si puedes hacerlo, y si sabes que ello excita a tu pareja. Deberías encontrar un momento en que casualmente le preguntes si eso es algo que le gusta. ¡Si es así, empieza a hablar!
Si no sabes qué decir cuando intentas hablar sexy, aquí tienes algunas sugerencias:
Haz una lista de todos los apelativos que puedas pensar sobre las partes del cuerpo y actos sexuales. Después elige las palabras que serían las más sexys para tu pareja. Practica diciéndolas, y recuérdalas para cuando quieras usarlas más tarde.
Lee la sección de cartas de las revistas eróticas, o llama a las líneas de sexo y escucha las descripciones sexuales. Ello te dará ideas de ciertos escenarios, así como también sobre cómo usar todas aquellas palabras sexy.
Planea ya sea describirle a tu pareja una fantasía sexual que tengas, o volverle a contar una experiencia que los dos ya han tenido. Esto significa que puedes empezar tu conversación con: “¿Recuerdas lo bien que se sintió el domingo pasado cuando hicimos el amor toda la mañana?”
Después entra más en detalle, usando palabras sexy para describirlo. O podrías empezar con: “Me he estado haciendo los ratones con hacerte el amor. Esto es exactamente lo que me encantaría hacerte” ¡Luego da los detalles!
domingo, 3 de febrero de 2008
Técnicas para seducir
Cuando tratas de seducir a alguien intelectualmente, usas ideas y palabras para aumentar el calor. Ya sea que hagas uso de la insinuación o de declaraciones directas y abiertas, existen varias técnicas que puedes emplear para lograr que el deseo de tu pareja te inunde.
Una de las primeras cosas que aprendemos cómo hacer instintivamente siendo chicos cuando empezamos a descubrir nuestra sexualidad es coquetear.
Ya sea un chico embromando a una chica en el patio durante el recreo, o el tímido obsequio de una tarjeta con forma de un corazón en el Día de los Enamorados, el coqueteo es nuestra primera introducción al hecho de hacer algo con respecto a la atracción mutua.
Hemos escuchado tanto a los hombres como a las mujeres decir esta misma frase una infinidad de veces: “Soy pésimo para coquetear. Simplemente no sé como hacerlo”.
Pero el tema no es que no sepan cómo - tan sólo se les ha olvidado. El coqueteo ha ganado de alguna manera una mala reputación: Se dice que “coquetear” es embromar a alguien; propio de una persona que no es seria; que necesita de la atención de cualquiera para sentirse atractiva.
Desde ya que existen personas que coquetean para compensar sus propias inseguridades, pero en términos generales, sin embargo, coquetear es sólo una expresión tímida del sentirse atraído, de que te gusta a alguien o diversión sana.
Coquetear es también una de las mejores maneras de construir los cimientos para iniciar el sexo. Existen muchas maneras de coquetear con el objeto de tu deseo.
A continuación tienes algunas sugerencias sobre técnicas que te asegurarán un comienzo ardiente:
Una de las mejores maneras para deslumbrar al objeto de tu deseo es a través de las palabras. Pueden estar teniendo una aparente conversación inocente, pero creando a la vez una corriente de dobles sentidos que los haga pensar a ambos sobre otras cosas más allá del tema en cuestión.
Utiliza adjetivos picantes como caluroso, sensual, jugoso, caliente, tentador, emocionante, ardiente, acalorado y pegajoso. Utiliza verbos como ansiar, anhelar, apetecer y desear.
Cuando estés intentando tentar a alguien para ir a tu cama, la peor cosa que puedes hacer es ser distraído. Ello envía señales de desinterés en una suerte de “tómalo o déjalo”.
Una de las mejores maneras para coquetear sutilmente es prestarle mucha atención al objeto de tu deseo. Hazlo/a sentir como el fascinante centro de tu universo.
No existe nada más estimulante para la mente que la música. Pon algo lento y seductor y da un par de vueltas en el piso.
La combinación de los sonidos sensuales y la cercanía física es una excelente manera de hacerlos pensar a ambos sobre cómo sus cuerpos se mueven juntos - y cómo podrían deslizarse realizando otro tipo de actividades en el dormitorio.
La comida es a menudo el preludio del sexo, especialmente si es una cena romántica.
Dondequiera que estén comiendo - ya sea una cena a la luz de las velas en tu sala de estar o en el patio de comidas de un centro comercial - puedes ofrecerle a tu pareja de manera casual un bocado, luego darle de comer. Continuará...
viernes, 1 de febrero de 2008
El Sexo Tántrico
Dentro de esta práctica habla de conceptos como el controlar la eyaculación, y la calidad de la eyaculación, y menos cantidad para acumular energía sexual. Cómo lograrlo. Sigan estos pasos:* Nuestra habitación y en especial nuestra cama son como el templo del amor.Las velas encendidas de color blancas y perfumadas, flores frescas, aceites para masajear a su pareja, música relajante, se recomiendan apagar cualquier aparato que pueda provocar ruido e interrumpir con este ritual amoroso. Poner al pie de la cama frutas peladas y agua para los momentos de descanso. Si puede saque todo lo que este en la cama que lo pueda estorbar (cojines, edredones, sábanas).
* Procure mantener el ritmo de la respiración. El mantener la respiración es primordial en el sexo tántrico. Colóquese frente a frente con su pareja, y comiencen a respirar pausadamente. Cuando la mujer exhala, el hombre inhala. La idea es que respiren el aire del otro. Los ojos mantengamos cerrados y empiecen a dejar su mente limpia de pensamientos.
* Caricias y masajes. El masajear a su pareja lentamente y explore todo su cuerpo excepto los genitales. Hagan movimientos circulares y busquen el placer de hacer el masaje. Después de quince minutos hagan un descanso y vuelvan a empezar.
* Besos. Recostados en la cama mírense a los ojos y bésense sin tocarse. No olviden mantener la respiración.
* Compenetrarse cada vez más. Besen la piel de su pareja, poco a poco. Recuéstense en la cama y tóquense lentamente. Ya pueden empezar a acariciar los genitales del otro, pero muy lenta y suavemente. Ella debe recorrer toda la longitud del pene y él acariciar el clítoris con suavidad.
* La Penetración. En el sexo tántrico la penetración es un paso más. No algo esencial, ni un fin. En la primera etapa la penetración debe ser estática. El pene se queda inmóvil dentro de la vagina, mientras la pareja continúa acariciándose suavemente. Después los dos se empezarán a mover autónomamente. Sólo tienen que dejarse llevar. Esta parte puede durar como 30 minutos.
* El Orgasmo. Si la erección es muy fuerte y se acerca la eyaculación, el hombre debe volver a los ejercicios de respiración y a las caricias suaves. Si aún así la erección sigue, pueden hacer presión en la zona del perineo. Cuando se sientan preparados déjense llevar y adéntrense en el orgasmo más largo de sus vidas. ¡¡suerte!!!.
viernes, 25 de enero de 2008
Una viuda que renace
Por varios días me tomaba y me hacia sentir de nuevo las ricas sensaciones de la excitación del cuerpo. Al final decidí que hablaría con él fuera de casa, para evitar la tentación y poner punto final a esa locura. Así lo hice.
Pero dura por días esa decisión, ya que él sigue viniendo, y al final termino desparramada en la cama, con las piernas abiertas, mojadita ante él, de cuatro patas, con su miembro en mi boca y lo que es peor suplicando más y más.
jueves, 24 de enero de 2008
Una noche de deseo
En esos instantes estuve muy excitada…Arqueo la espalda, echo el cuello hacia atrás para que pueda besarlo mejor y con un movimiento suave, echo hacia atrás mi culito y choco “accidentalmente” contra su pene erecto. ¡Él también está completamente desnudo! Me mordisquea los hombros, los lame y empieza a bajar su boca por mi espalda, poco a poco, unas veces deposita pequeños besos, otras veces su lengua dibuja círculos sobre mi piel, que se eriza a su contacto. Ya estoy húmeda de la excitación que me provoca este hombre misterioso, y siento como mis fluidos resbalan por la parte interna de mis muslos. Acaricia mis pechos con una lentitud deliciosa y cuando sus manos los abandonan para dirigirse a mi espalda y bajar después hasta mis nalgas para apretarme contra él, noto su pene erecto contra mi ombligo.
Ahora es su boca la que juguetea con mis pechos. Les da besos alrededor de los pezones sin llegar a tocarlos y estos, desesperadamente erectos, le piden atención, entonces él comienza a lamerlos, a hacer círculos alrededor de ellos con la lengua, a mordisquearlos, a chuparlos. Mis piernas tiemblan, me pongo muy tensa, comienzo a arquear la espalda para que, mis pezones están más cerca de su boca y entonces tengo que agarrarme fuerte a su cuello porque noto que llega el orgasmo, que me hace palpitar el clítoris y me arranca unos gemidos ardientes que consiguen excitar mucho a mi compañero. Cuando acabo de correrme, su boca abandona mis pezones. Sus manos acarician entonces mi cuello y noto su boca suave sobre la mía, su lengua tibia inundando cada rincón de mi boca y mi lengua entablando una excitante lucha con ella. Por primera vez mis manos pueden recorrer sus brazos, su espalda, su abdomen y lo que descubren es un cuerpo musculoso y caliente que está preparado para disfrutar y para hacer disfrutar. Me lleva de la mano hasta la cama, me siento, noto cómo se pone delante de mí, de pie, y al alargar la mano noto su pene. Está muy duro. Yo estoy muy caliente. Tengo su pene cogido con mi mano y él contiene la respiración. Saco mi lengua y lamo dulcemente su punta, Comienzo a masturbarlo, a mover enérgicamente mi mano sobre su pene. Él está en tensión, suelto el pene y lo lamo de abajo hacia arriba y cuando está bien húmedo me lo meto entero en la boca y comienzo a chuparlo mientras con mis manos agarro sus nalgas para acercarlo más a mí. Entonces él me empuja suavemente sobre la cama, quedo echada y noto que él me separa las piernas… y una lengua exquisita busca mi clítoris, lo encuentra y lo acaricia con maestría.
Doblo las rodillas y llevo mis manos hacia su cabeza, hundida entre mis piernas, para apretarla más contra mí. Su lengua, muy larga, se introduce en mi sexo y sus movimientos me arrancan gemidos que enloquecen a mi compañero. Cojo su cabeza y la subo hasta la altura de mi cara donde empieza a besar mis labios mientras yo me pongo encima de él jugando con su capullo en la entrada de mi húmeda vagina, él está enloqueciendo por segundos hasta que con su mejor morreo empieza a introducirla. Nuestros gemidos se hacen uno solo y yo ato mis piernas a su cintura para sentirlo más dentro de mí. Mis piernas están muy abiertas y mi espalda muy tiesa, de modo que mis pezones duros se rozan contra su pecho y mi clítoris toca en cada movimiento sus vellos púbicos. Apoyo las manos en los bordes de la mesa y me abandono a un orgasmo glorioso. Él está besándome en la boca y sigue moviéndose después de que yo ya me he corrido… se mueve… se mueve… y atrapa mis pezones con su boca, yo noto un calor que emana de mi centro y me envuelve y en la locura de la excitación le muerdo en el cuello… y estallamos al unísono en un orgasmo que nos hace temblar como hojas… nos desmoronamos sobre la cama, exhaustos, y no es para menos le abrazo y nos dormimos.
miércoles, 23 de enero de 2008
Clases de Tango
En mi primera clase de salsa no fue de mi agrado, ya que yo dominaba casi el baile de la salsa, al día siguiente decidí cambiarme, pero justo ese día tuve tanto trabajo, y salí más tarde, pero al final ya no me daba tiempo de tomar la clase, pero aun así fui a cambiarme curso.
Al día siguiente estuve a primera hora en mis cursos de tango, ese baile siempre me fascinó, el contacto con la pareja despedía una armonía tan sensual y caliente y permite jugar con la imaginación y el morbo, y eso me altera el ritmo cardiaco, y mas viendo que muchos chicos que asistían a la academia eran muy guapos y buenotes con sus partes varoniles bien puestos. En fin, estaba yo parada fumando un cigarrillo, cuando vi que se aproximaba un hombre, era esbelto con los músculos de sus brazos muy marcados, paso casi sin verme y entró al salón donde yo iba a tomar las clases, fueron llegando los demás alumnos, e inmediatamente entre en aquel salón, y me sorprendí mucho al ver que se hombre que había robado mi atención era el profesor de tango.
Comenzamos caminado alrededor del salón, para calentar músculos, a mover los brazos y dar pequeños saltos, mientras él nos hablaba sobre la historia del tango y la importancia de sentirnos en confianza para los diferentes pasos de dicho baile. Yo no podía dejarlo de mirar sus movimientos, sus piernas musculosas al igual que sus brazos, sus nalgas duritas, en mi mente ya me lo imaginaba sobre mi cama, acariciándome toda, mientras más caminaba por el salón mis partes se humedecían con aquellos movimientos varoniles.
Al día siguiente no asistí a mis clases de tango, pues el trabajo era mucho en la empresa, llamé y pedí hablar con el maestro, y por fin supe su nombre Edison, me comunicaron con él y escuche su voz tan varonil, yo me quede fría, al escucharle y además hablarme con tanta confianza, y le dije el porque de mi falta, y él lo comprendió, sin embargo no se que me pasó por la cabeza que le pregunte su numero telefónico, hubo un silencio antes de darme su número, nos despedimos y colgamos. Pasadas las 9 de la noche, le llame a su casa, me respondió, y le dije que necesitaba hablar con alguien, lo cual no era cierto, lo único que tenía en mi mente era el deseo de escucharlo con esa voz varonil y en verdad imaginármelo que me este haciendo el amor y descubrir a ese hombre que era tan misterioso y atento conmigo.
Llegue a su casa, yo lleva la misma ropa de la empresa, así que nada sensual, me abrió la puerta, y me invitó a pasar, pero esta vez lo sentía más misterioso que en otras ocasiones, muy serio, Yo quería salir corriendo de ese lugar, cuando sonó el teléfono, era el director de la academia, para decirle que habían dejado en casa de Edison unos vestidos para un festival, al cual participarían los maestros, Edison le dijo que si, que los había visto, y colgó el teléfono.
Me miró fijamente a los ojos, y me dijo: puedes ayudarme? y le dije que si, me explicó de los vestidos, y que si podía probarme uno, para él ver si eran adecuados, era un vestido negro, entallado y de tiritas desde las caderas a las rodillas, se me veía muy bien, y más con los escotes tanto de frente como detrás, luego Edison me pidió ponerme unas zapatillas, cuando estaba ya lista salir, el sonrió, y me dijo que me veía encantadora, me tomó de la manó y me llevo a un salón que tenia pasando la sala, puso música, esta vez el “tango apasionado”, me abrazo, y lentamente nuestros cuerpos se fueron juntando.
Su mano bajo algo más debajo de mi cintura, pero sin llegar a las nalgas, con su otra mano tomó mi barbilla y por primera vez lo vi a sus ojos azules, comenzamos dar pasos, nuestras pelvis juntas muy juntas, mi corazón se empezó a acelerar, la respiración de él a aumentar, tomó mi pierna y la levantó de la rodilla a su cadera, y su mano fue acariciado mi muslo, baje mi pierna y se quedamos entrelazados, luego dimos unos giros más, y volvimos a quedar cara a cara, pecho a pecho y pelvis contra pelvis, me miró esta vez de distinta forma, me tomó las dos manos, y las levanto al cielo, y poco a poco, fue bajando, me beso el cuello, y bajo, sobre el vestido me beso mis senos, mis pezones ya se notaron lo duritos que se pusieron al sentir esos besos y esa lengua juguetona y mordisqueo mis pezones, mientras sus manos me acariciaban mis piernas. Era indudable que ya estaba húmeda en aquel instante.
Llego a mis bragas y me beso, me chupaba sobre ellas, yo estaba muy caliente y deseando con toda el alma que me penetrara en ese preciso momento. Pero él no tenía prisa, yo poco a poco fue bajando, hasta que estuvimos los dos hincados, nos dimos un largo y tierno beso, comenzó a bajar los tirantes de mis hombros, a besarlos, me inclino sobre mi espalda y fue poco a poco quitándome el vestido, yo me quedé en bragas, las cuales ya estaban mojaditas, mi sexo lo deseaba y con unos de sus dedos se abrió paso y toco mi rica vagina, muy suave, me quito mis braguitas con su boca, y comenzó de nuevo a acariciar, manosearme, mi vagina mojadita y mi colita deseosa lo deseaban y fue apartando mis labios vaginales, los chupo, su lengua juguetona lo sentía dentro de mi, luego descubrió mi clítoris, chupó y chupó, cepillo sus labios sobre mi conchita delicada, yo inconscientemente comencé a mover mis caderas, quería que ya me penetrará, pero su lengua quería saborear más mis jugos, y la corría de arriba abajo, y con su lengua ya me hacía el amor, y una vez dentro la movía tan rico, que yo sentía como lamía las paredes de mi vagina, la metía y la sacaba rápidamente, aaahh!!! aaaaaahh!!! Era mis gemidos. Me vine en ese momento, mientras el seguía engullendo todos mis jugos, y hacerme sentir una diosa.
Después él se aparto y bajo su pantalón, mostrándome toda si virilidad, vino hasta mi cara, y me dio su polla, era grande y gruesa, era la polla de un rey para una diosa, la bese, la mame, mientras el gemía de placer, la recorrí con mi lengua, yo quería que se corriera en mi boca, pero el me penetro, fue lo mas bello, sentirlo dentro de mi, como iba ocupando todo mi espacio, y llego hasta le fondo, haciéndome gritar, sentía como entraba y salía la cabeza de su pene, yo estaba muy lubricada por lo excitada que seguía, mmm y el cada vez me daba mas fuerte con su pene, nos cambiamos de posición, y esta vez yo montada sobre él, sus manos acariciaban mis senos, mientras yo dejaba que me penetrara hasta el fondo, entrando y saliendo, mis caderas querían más, y él quería mas, cuando en un mismo grito nos corrimos juntos, mi vagina parecía quererle exprimir todo su contenido líquido, en cada contracción que daba. Terminamos, esa noche de placer, con un beso, una lagrima y mirándonos a los ojos, Yo no volví a la academia de danza, pero si volví a ver cada noche esos hermosos ojos azules haciendo gestos de placer al sonido del tango apasionado.
martes, 22 de enero de 2008
Un encuentro de negocios
No volví a pensar en él hasta que unos días después volvió a llamar para pedir una nueva cita, solo que esta vez me la pidió para las 7 de la tarde. Nos encontramos en la entrada y nuevamente el apretón de manos, subimos y me pidió que le ayudara a tomar algunas medidas.Era sencillo, yo detenía la cinta métrica de un extremo, él del otro e iba anotando, todo era perfectamente normal con la excepción de las miradas furtivas. En un momento dado me pidió que yo midiera la sala de juntas mientras él iba al coche por una calculadora.
Estaba terminando de anotar las medidas cuando se fue la luz y me quedé totalmente a oscuras, decidí no moverme y esperar a que mis ojos se acostumbraran a la oscuridad o que la luz volviera en cualquier momento, cuando él entró y me pidió que no me moviera. “No te asustes, por suerte traje algo extra que nos puede ayudar” me dijo al tiempo que encendía una lamparilla de pilas, en ese instante pensé que eso era sospechoso, pero no le di importancia.Le dí las medidas que había sacado y las revisó, luego me miró a los ojos y me dijo muy serio: “ahora me faltan otras medidas”. No necesité más palabras, su mirada había sido absolutamente indiscreta y no tenía caso que yo jugara a la inocente… “¿A sí, cuáles?” dije para llenar el silencio.
Había sido un instante glorioso y estaba todo completito dentro mi vagina mojada… Sus manos jugaban con mis pechos, yo me arqueaba de placer, encontramos un buen ritmo y no tardé en llegar, pero él no, él aguantaba más.De pronto él se enderezó haciendo que su pene entrara más todavía, lo podía sentir chocando con el techo de mi vagina provocándome más gritos de placer. No tengo idea cómo lo hizo, pero se puso de pie cargándome y sin que su pene se saliera de dentro mío y así, de pié me regaló otro orgasmo, pero él seguía aguantando.