jueves, 18 de marzo de 2010

Tuve sexo con mi profesor de la Universidad

Soy estudiante de administración de empresas, desde que ingrese a la facultad me gustaba mucho un profesor, él en ese momento tendría unos 30 años mas o menos, soltero pero con novia, por más que le hechaba un ojo, no se daba cuenta o no quería darse cuenta, su novia es alta, delgada pero fea, nada que ver conmigo, yo soy baja de estatura, y bueno con muchas curvas, pero sin llegar a estar godita, y claro guapa.

Hasta que por fin tuve la ocasión de acercarme a él un poco más en el aniversario de la facultad y se hizo un baile en un bar de Quito. Edison mi profesor favorito fue solo, eso era lo más sorprendente, estuvo con algunos de mis compañeros platicando, hasta que luego algunos se fueron a bailar, yo me acerque y ahí estuvimos platicando, hasta que Judith una de mis compañeras que también le hechaba ojo se lo llevo a bailar, y ahí me di cuenta que esa noche sería mi oportunidad y no podía desperdiciarla, cuando dejaron de bailar, él se acerco a la barra donde yo estaba tomando un cerveza, y como que no queriendo me acerque a él, y le pregunte que tal estaba pasando, me dijo que muy bien, y me invito otra cerveza, y se la acepte, estuvimos platicando un buen tiempo, y me invito a bailar, bailamos toda la noche, todos mis compañeros sabían que me gustaba mucho ese profesor y estaban sorprendidos por que él siempre se mostró muy serio en la facultad, yo estaba en la luna.

Cuando se termino el baile, se ofreció a llevarme a mi casa, y pues claro que acepte, no podía dejar pasar la oportunidad y la noche se estaba acabando, cuando llegamos a mi casa, el muy caballeroso se bajo del coche y me abrió la puerta, me llevó hasta la puerta de mi casa y ahí se despidió, yo estaba temblando, no sabia que hacer y las ideas se me iban de la cabeza, le tome de la mano y lo bese en los labios, él se aparto, pero luego poco a poco se me fue acercando y me dio un beso tan rico, fue muy tierno, yo sentía derretirme en sus brazos, que me rodean por la cintura, luego me fue besando el cuello, y yo cada vez me plantaba más en la luna, hasta que se detuvo, me miro a los ojos y sin decir nada se fue, yo me quede helada, estaba en el limbo y luego me deja en el polo norte, a la mañana siguiente que era sábado, y como a eso de las 11 de la mañana, entro mi madre para decirme que tenia una llamada, y era de él, quería hablar conmigo, me cito en un café por la tarde, y ahí estuve, el estaba muy serio, y me pidió una disculpa por lo que había pasado, que eran las cervezas que lo había puesto así, y que ese día había terminado con su novia, y para colmo que yo era muy guapa, yo me sentí peor, le dije que no había problema ya que él a mi me gustaba pero que nada más que eso solo había sido el momento, y era la verdad me gustaba y poco mas, pero ese de quererme enrollar con él para nada.

El lunes en clases mis compañeros estaba con el chisme más grande del mundo que según ellos yo era su novia, pero bueno se los aclare. Pasaron dos meses y íbamos a entrar en exámenes semestrales, a la clase de Rodrigo yo no entre desde ese hecho y en los exámenes no fue nada bien, varias veces nos topamos por los pasillos y nos quedábamos mirando, cada día que pasaba me gustaba mas, y no soportaba verlo platicar con otras de mis compañeras o con las mismas profesoras, una tarde antes de que él se fuera me acerque para decirle que tenía dudas en algunos temas, si podía aclararlos, me justifique del hecho por el cual no había podido asistir a su materia, y pareció no interesarle, pero estaba dispuesto a ayudarme, el ultimo viernes me fui mas provocativa que nunca, me puse una minifalta, con unas botas altas, y una blusa muy ajustadita y un poncho, pero en el salón me lo quite, la blusa aparte estaba escotada, el mientras explicaba la clase vi como me veía las piernas y en una de esas me acerquea su escritorio, puse mis dos brazos en el escritorio y me incline, para que se me vieran las tetas, el empezó a sudar y a ponerse rojo, estaba muy excitado por lo que vi cuando se levanto, pero deje de provocarle, con eso tenia para que pensara en mi todo el fin de semana.

El lunes teníamos examen, y yo estaba segura que iba a reprobarlo, todos mis compañeros estaba respondiendo el examen y yo casi en blanco lo que sabia pues bien, pero lo demás lo deje en blanco, se fue terminando el tiempo y yo me estaba quedando sola en el salón, hasta que al final fui la ultima Edison estaba sentado sobre el escritorio observándome- si no sabes mas Fabiola entrega el examen- me dijo – no no- esperame un momentito, – si no sabes nada, por mas que espere no sabrás- en fin le dije, me levante y se lo entregue, me fui a la puerta y no se que me paso, que la cerré con seguro, y volvi hacia el, el estaba sonriendo – que pasa, que haces- quiero aprobar Edison, y no me refiero a la materia- fui poco a poco acercándomele, y cuando lo tuve cerquita, rápido le puse mi mano en su verga, ya la tenia grande, se la acaricie un buen rato, mientras nos besábamos, el no quería en un principio, pero mis labios no lo dejaron decir palabra, bese su cuello y sus orejas, sus respiración se volvieron mas agitadas, sus manos masculinas me recorrían todas mis piernas, las metió debajo de mi falda y acario mis nalgas luego las paso por debajo de mi tanga, yo mientras le mordía sus labios, sentía su aliento fresco, sus brazos recorriendome la cintura, los dos queríamos todo en ese momento, me baje y le baje la cremallera, saque su verga y se la comencé a besar por todos lados, tenia un sabor exquisito, me la metí a la boca y vi como el ponía sus ojos en blanco, la saboree un tiempo y luego el me tomo de los brazos y me puso recargada sobre el escritorio empezó a besarme nalgas, hacer círculos con su lengua, luego me beso el ano, eso fue brutalmente hermoso, y con su mano a meterme los dedos y ponerme mas caliente y mojadita, yo estaba jadeando de placer me empecé a mover y a darme golpecitos con el escritorio, yo estaba a punto de venirme, cuando me penetro por detrás, lance un gemido ahogado, para que no me escucharan y Edison hacia lo mismo, el me empezó a mover hacia delante y hacia atrás, me tenía tomada de la cintura, yo sentía como sus huevitos pegaban en mi clítoris, el escritorio empezó a moverse, mientras mi Edison empezó a dar suaves nalgadas, luego me estiro el cabello, estábamos los dos tan excitados, que hubo un momento en el que yo no podía contener mis gemidos, y empecé a lamer sus manos, cada uno de sus dedos, hasta que el empezó a moverse cada ves mas rápido a meterme y sacarme la verga con más rápidos y mas fuertes, yo me movia también a su ritmo y fue cuando por fin los dos terminamos rico, yo no quería que me saque la verga rica q sentía, quería mantener su miembro dentro de mi, rápido nos arreglamos las ropas y nos abrazamos, nos estuvimos besando un largo rato, que casi creo que se la puse dura de nuevo, pero unos golpes en la puerta nos interrumpieron.

El abrió la puerta y era su ex Julieta, ella se le quedo mirando con unos ojos de inquisidora y luego me miro – profe y cree usted que pase el examen- le dije, – si sigues haciendo los ejercicios como el de hoy vas a mejorar, por el momento el examen no dudo que lo apruebes- me respondió, le di una sonrisa calida y luego comencé a caminar hacia la puerta, me pare al lado de Julieta y me sonreí como queriéndole decir con la miradita lo que había pasado dentro del salón antes de que ella llegara, me fui tan feliz, después los vi de la facultad ella iba enojadísima y el detrás de ella, eso me dio una pena por él, pero lo mejor estaba por venir ese día por la noche, Edison me llamó para quedar conmigo, salimos todo ese fin de semana nos fuimos a Iabarras una ciudad que esta cerca de Quito, para que no nos vieran.

Hacer el amor con él fue una de mis más bellas experiencias, no es como los demás chicos que he conocido y eso que no es tan mayor, pero tiene una manera de ser, que a cualquiera volvería loca, desde entonces tengo siempre calificaciones sobresalientes, y no es por esa clase de ejercicios, aunque los seguimos practicando esporádicamente, si no mas bien es sentirme incentivada al saber que él me hará el amor cada vez más rico si yo tengo buenas calificaciones.

Es una lástima que haya vuelto con Julieta, pero las noches de los fines de semana donde descarga toda su pasion y ternura conmigo ya que terminamos teniendo sexo por teléfono y es sentirlo cerca y lo que es mejor me hace terminar muy rico.

martes, 2 de marzo de 2010

Mi primera penetración anal

Aquí voy a contares como fue mi primer anal. Era una tarde de domingo lluvioso que no apetece a nadie salir de casa, estaba con mi pareja en casa viendo la tele y bueno un poco aburridos asi que se me ocurrió ir a alquilar una película para ser el domingo menos aburrido y darle una sorpresa a mi novio. Me puse mis zapatos y me fui al videoclub entré en varias zonas y ninguna me convencía, había una zona que no había entrado y era la zona x empecé a mirar películas había de todo tema. Pero me llamó la atención una carátula de un video en la que estaba una chica rodeada de fuego y chicos también, decidía alquilar ésta al final. Fui para mi casa le dije a mi novio que había cogido una película en el videoclub el pensaría que era de acción, comedia… o algo así. pero su sorpresa fue cuando la vio empezar.
A mi me gusta mucho jugar con mi novio y le propuse que hiciésemos todo lo que hicieran en la película, todo, el acepto entonces empezamos. En la película le empezaron a comer la vagina a la chica y mi novio me lo comía, cuando acabaron el actor se mojaba su pene en semen y ella se la mamaba, nosotros hacíamos lo mismo. Era increíble el morbo y lo exitada que me puse al ver esta película mientras copiábamos lo que hacían los actores. Ahora estaban culiando rico ella de espaldas a él de pie, entonces me puse en posición y me metí el pene de mi chico por mi vagina que ya estaba mojadita y humeda, lista para la acción, después se pusieron ella boca bajo y el chico metiéndosela desde arriba y lo hicimos de igual forma. El tiempo pasaba y ellos seguían haciendo muchas posturas que me ponían caliente al ver esas imágenes, no lo puedo negar me daba ganas de estar ahí participando con mi novio dentro de esas escenas de la película.
Nosotros seguíamos al pie de la eltra esas posturas. Cuando de pronto elchico de la pelicula le comenzó a acariciar la parte anal de la chica, yo nunca lo he hecho así, siempre me han contado que es doloroso tener sexo anal, en mi mente estaba indecisa en hacer eso, pero la exitación era fuerte y mi novio empezó a acariciarme muy rico por atrás que ya sentía mcuha exitación en mi parte anal. Y bueno el actor se echo en el suelo boca arriba y la chica se sentaba despacito encima del miembro bien parado del chico, yo me eche un poco de lubricante en el culito y me senté despacito encima de mi novio y me estaba gustando muchísimo sentía como mi culito se dilataba por la exitación del momento, estaba entrando sola y eso que nunca había hecho el sexo anal mi novio estaba disfrutando mucho ya que estaba gimiendo, supongo a todo hombre le gusta sentir un culito apretadito como lo tenía yo.
En la película el chico le estaba culiando por la chuchita otra vez para acabar en la cara de ella, pero como yo estaba disfrutando mucho seguí por el culito mi novio ya no podía aguantar más ya que llevaba yo encima de su pene como unos diez minutos. Cuando quiso terminar lo hizo en mi boca mmmm..estaba dulce me termine tragando su leche ya que a él le gustaba mucho que lo haga, después de esta vez quise repetir más veces y disfrutar como una loca.
Ahora cada vez que tenemos sexo siempre le pido a mi novio que termine culiándome rico por mi culito, termino bien mojadita por mis dos lados y disfrutamos de los días tristes como el domingo, es una buena opción para salir de la rutina y terminar exitados, no les parece?

miércoles, 6 de enero de 2010

Mi nueva vecina me da un buena bienvenida

Me mude a un apartamento pequeño porque me quedaba más cerca de la universidad.Pasada las 9 de la noche tocaron a mi puerta y por la ventana vi que se trataba de una chica. Entre-abri la puerta y apareciò una mujer sencilla, de aproximadamente 35 años. Bajita y algo gordita.

Me dió la bienvenida al barrio por lo que yo respondì su cortesía con un pase adelante. Hablamos de todo un poco mientras yo preparaba cafè. En un canal de t.v. estaban dando una pelìcula xxx por lo que yo me disculpè.

Ella me dijo que la dejara porque ella nunca habìa visto nada. Así fuè, la dejè y eso me exitó mucho. La mujer me pidiò permiso para entrar al baño a lo que yo le dije entre bromas: si te vas a masturbar puedes hacerlo en la sala y sonreì.

Ella me volviò a ver y sonrio tambièn a la vez que tocaba sus pechos y abria sus piernas. Me inmutè y no sabìa que hacer pero me exitó tanto que yo le dije que tambièn lo harìa. Asì que las dos nos masturbamos frente la pelìcula. Estabamos tan exitadas que yo me acerquè y toquè sus pechos, lamiendo y mamando sus pezones. Sus pechos eran grandes y frondosos. Ella gemía sin control y yo acomodè sus piernas y abrí con mis dos manos su jugoza y rica vagina.

Mi lengua la pasaba lamiéndola despacio y en forma circular su clítoris que estaba caliente y humedo. Luego pasè mi lengua por toda su vagina subsionando sus labios vaginales. Vì sus jugos mientras penetraba mi lengua en su vagina y prendida en su clítoris. Se levantó y me acostó a mi en una mesa y me diò una generosa lamida. Sentí su lengua en mi chuchita mientras yo me tocaba mis pezones y los pellizcaba.

Pegamos nuestros clítoris y pezones movièndonos muy dulcemente hasta llegar al orgasmo las dos juntas. Hasta el momento nos vemos y la pasamos rico por las noches unas dos veces por semana, o cada vez que su novio no se encuentra.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Un trio muy especial

Esta es una historia de un trío que realicé con una pareja que conocí por medio de una revista sw.
Siempre me ha exitado la idea de participar con una pareja y hacer un trio hmh.

Al curiosiar por aquellas páginas de contactos sobre parejas para hacer trio contacte con una que estaba dentro de mis gustos físicos y entorno. Después de escribirnos e intercambiar teléfonos, acordamos el día que nos conoceríamos, ellos son de otra ciudad del Ecuador, pero viajarían de vacaciones a Quito, que es donde yo vivo. Por teléfono él me había comentado que era la primera vez que harían algo así, que él tenía la inquietud de verla con otro teniendo sexo, ya lo había platicado con ella y estando en la cama ella le decía que si, pero que dudaba un poco después de pasada la calentura, y que estando acá, tal vez se animaría, ya que acá no los conoce nadie.

Cuando estuvieron aquí, me llamó él, me dijo donde estaban y fui para allá, nos presentamos, ellos son un poco más bajitos que yo, de unos 37 años aproximadamente, agradables personas. Después de un rato de estar charlando parecía que nos conocíamos de tiempo antes, fuimos a bailar ya que a ellos les gusta mucho, con la intención de que ella con unas copas, perdiera los nervios. Al estar un buen rato bailando, nos dispusimos a retirarnos a un hotel, entramos al cuarto, él se sentó en una silla que estaba al lado de la cama, me dijo que comenzara a besarla, ella estaba sentada en la cama, la abracé y comencé a tocarla, estaba un poco nerviosa, poco a poco se fue relajando, la besé y poco a poco correspondió al beso, la comencé a desnudar, el esposo observaba excitado, cuando estuvo desnuda le besé el cuello, sus senos, el abdomen, pero no permitió que le besara la vagina.

De pronto él se paró de la silla, y comenzó a besarla, me dijo: quiero ver que la penetres, me puse un preservativo, él le abrió las piernas y me dispuse a penetrarla, él observaba todo al lado de ella, se la introduje lentamente y comencé a moverme mientras él la besaba, ella comenzó a disfrutarlo, poco a poco se fue relajando y se movía cada vez que yo entraba y salía, con las piernas en mis hombros hacía movimientos circulares. Así estuvimos un buen rato hasta que terminé, pero él quería ver más y me dijo que se lo hiciera de nuevo. Me coloqué otro preservativo, le dijo que ella se me subiera estando yo recostado, ya que a ella así le gustaba y lo disfruta más, estando así, ella arriba de mí se movía muy rico, y gemía un poco más fuerte que al principio, sentía su chuchita bien caliente y mojadita, hasta que llegó al orgasmo, estuvo un buen rato cabalgando hasta terminar otras dos veces más. Después me volví a poner encima de ella y seguí penetrándola. Ahora ella ya lo disfrutaba más, y él también ya que se estaba cumpliendo su fantasía. Terminé y descansamos un poco, entonces él, se le subió y la penetro, con muchas ganas, ya que nos dijo que estaba caliente por lo que estaba pasando. Mientras él se lo hacía ella me masturbaba. Cuando el terminó me dijo que si ya me había cansado, a lo que contesté que no, entonces dijo: dale más, y así lo hice.

Mientras se lo hacía ella me besó y me dijo que lo estaba disfrutando, que le encantaba la idea de tener dos miembros para ella sola. Así estuvimos mucho rato, nosotros haciéndolo y él observando todo. Ya casi al amanecer, nos dispusimos a retirarnos, quedando de volver a repetir la experiencia, cuando ellos volvierana Quito. Esto hace ya más de un año, y hasta la fecha no han venido, pero les llamo de vez en cuando para saber como están, me dicen que esperan venir pronto, y yo espero que así sea. Mientras tanto sigo buscando conocer más parejas que quieran también realizar sus fantasías, ya sea que ellos quieran ver a sus esposas en acción, o para darle placer ambos. Hay a quienes les gusta ver a sus esposas siendo penetradas por otros hombres o los dos al mismo tiempoo más aún exhibiéndose. Este nuevo estilo de vida esta en auge en Ecuador y en sus ciudades, disfruten con responsabilidad.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Sexo con un amigo del chat

Luis tiene 26 años es un jóven gentil, caballeroso, muy buen conversador y según mi mujer, ciertamente guapo, con él chateábamos desde hacía dos meses atrás, en una oportunidad lo llamamos e invitamos a salir, pero cuando recibió la llamada, que fue inesperada y a altas horas de la noche, se puso nervioso y no supo que responder, fue para nosostros como una desilusión.

Al ver esa reacción cortamos y pensamos que jamás volveríamos a verlo y mucho menos llamarlo, a Cristina le fascina los hombres morbosos así que a mi parecer, Luis no encajaba dentro de nuestro perfil, después comprobamos que no era cierto. El , muy atento y amable nos pidió disculpas y una nueva oportunidad, llegó a nuestra casa alrededor de las 11.00 de la noche y trajo consigo una botella grande de vino Concha y Toro, después de haber agotado la conversación sobre su vida y la nuestra la forma como ve el sexo, empezó lentamente acariciar a Cristina hasta llegar a sus partes húmedas donde se prendió del culito y la vagina por espacio de una hora, mi mujer encantada, creo que era su especialidad, recorrió cada centímetro de su cuerpo con su lengua, en forma golosa diría yo, cuando llegó al ano le introdujo toda la lengua como si esta fuera una verga, en ese momento Cristina tuvo un orgasmo, de tal forma que, ella gozó cuando le tocó su turno y le dio una buena mamada, con lamida de testículos incluida, Luis me confesó que hacia buen tiempo no tenia sexo así que descargó bien rápido, en esta oportunidad, solo me dedique a observar y tomar fotos, deseaba que calentara muy bien a mi mujer y la dejara rendida para darle la estocada final, pero esta vez también me equivoque Cristina terminó con él y siguió conmigo ya en la intimidad de nuestro.

Hasta estos días Luis sigue fecuentándonos una vez por semana y deja a mi esposa muy caliente y con mas ganas de seguir culeando, sea ha convertido en una perrita en celo cada vez que Luis nos visita, y además a mejorado nuestra relación ítima.

viernes, 26 de junio de 2009

Una visita caliente

Esta es una de aquellas historias muy inusuales que pasa a diario. Soy una mujer atractiva, de tez blanca, ojos grandes y expresivos, unos labios carnsos, de grandes senos, bonitas piernas y aunque estoy un poco “llenita” ello no ha sido un impedimento, sino todo lo contrario.

Edisson me contactó ya que la empresa para la que trabaja en Estados Unidos lo enviaría a Quito un par de días y estaba en busqueda de una guia experimentada que no solo le mostrara los atractivos de esta hermosa ciudad sino también la calidez de sus habitantes.

Me invitó a su departamento en una barrio muy importante de la ciudad y, les puedo asegurar que todo el camino de mi oficina a su departamento, mi conchita se estaba humedeciendo en anticipación… sabía que ibamos a hacer travesuras calientes, habia sido algo que ambos externamos después de ver nuestras respectivas fotografías… sin embargo, la química puede ser traicionera en ciertos momentos. Llegué a su departamento, me abrió la puerta. Edisson mide 1.85, tiene una espalda ancha y musculosa, es rubio, de labios delgados y ojos expresivos; estaba vestido con unos pantalones casuales color negro y una camisa de cuello alto color gris acero, que acentuaban el color de sus ojos. Me besó en los labios y me invitó a pasar.

Nos sentamos en la sala y me sirvió una cerveza heladita. Me miraba mientras hablabamos seguro que me desvistió con su mirada con el paso de los minutos; me acerqué a la mesita de centro a dejar mi vaso y en ese momento se lanzó sobre mi, empezó a besarme apasionadamente, una de sus manos luchaba con los botones de mi vestido y la otra subia por mis muslos con un deseo tan ardiente como hace mucho no lo sentía. Yo acerqué mi mano a su cinturón y logré desabrochárselo, abri sus pantalones y sentí su delicioso pene… mmmm solo de recordarla se me hace agua la boca… mide aproximadamente 21 centimentros y es ancha.

Logré incorporarme un poco y le pedí que se sentara, me coloqué sobre sus piernas y él sacó mis senos de mi sujetador, devorándolos de una forma deliciosa, me pasaba la lengua alrededor de los pezones y después se los metía a la boca y los succionaba ferozmente, como si de ello dependiera su vida. En ese momento me dijo que tenía la fantasía de que una mujer se fingiese su madre y lo sedujera… yo estaba tan caliente que acepté y empecé a llamarlo “mi pequeño”, “mi niño”, “mi hijo favorito”, el me llamaba”mami” “mamita” y me pedía que le explicara lo que le estaba haciendo y por qué estaba tan caliente… como su mami, le ordené que se levantara, que me dejara el asiento a mi, que se arrodillara sobre el sofá, con sus rodillas a un lado de mis piernas y me diera su verga para mamarsela… lo mame con dulzura y suavidad, mientras masajeaba sus testiculos y seguia con mi dedo índice el camino de sus bolas a su culito, mi dedo completamente ensalivado, se volvía loco, me decía “mami, soy todo tuyo”.

Después empecé a chuparlo con mucha más ansia, este hombre me tenía loca, todo él estaba delicioso. Me masajeaba las tetas y me apretaba y jalaba los pezones, era una sensación deliciosa, mi chuchita estaba empapada y tuve mi primer orgasmo mamandosela a mi hijito… en ese momento él sintió venirse también y como su mami, le ordené que me diera toda su leche en la boca, su exitación llegó más allá y mientras apretaba mis tetas con una fuerza impresionante empece a sentir chorros de su leche caliente en mi boca, me la tomé toda y después lo acosté en la cama y lo lami todo hasta que quedó totalmente limpio.

Ahora me tocaba a mi… me senté en su cara y le dije: “mami quiere que te comas su chuchita hasta que tu verga este grande de nuevo y me la metas”, “si mamita lo que tu digas” me contestó. En ese momento, sacó su deliciosa lengua y empezó a estimular mi clitoris, que aumentó su tamaño al doble en cuestión de minutos… insertó un dedo en mi chucha y otro en mi culo, mientras me lamía furiosamente, empecé a sentir mi orgasmo y le dije: “a mami le gusta lo que haces hijito, no pares, hazlo más rápido, más”, “si mami, si mami lo que tu digas”… en ese momento, mmmmm, fue increible, empecé a sacudirme como nunca antes me había pasado, mi climax era superior a cualquier otro, senti como mis jugos salian a raudales y el se los bebia todos a grandes lenguetazos, quedé como desmayada, pero seguía sintiendo las contracciones del orgasmo y fue en ese momento en el que me dijo “te la meto mamita, ahorita mismo te la meto”, la entrada de su verga fue suprema, tuve otro orgasmo solo de sentirla dentro, toda ella, delicioso, me subió las piernas a sus hombros y se sostuvo de mis tetas mientras arremetía contra mi chuchita diciéndome que era la mami más rica del mundo y que me amaba, cuando él explotó dentro de mi, yo ya había terminado dos veces más… fue increible.

Nos metimos a bañar juntos y, como su mami, lo lave completito y él a mi, nos exitamos de nuevo y empezamos a masturbarnos mutuamente, hasta que le pedi que me cogiera por el culo. En ese momento me recargó contra la pared del cuarto de la regadera, escupió en su verga y en su mano, me metió dos dedos y luego tres para abrirme bien, me lubricó con los propios jugos de mi chuchita y me metió esa inmensa verga en en culo, yo sentía que iba del cielo al infierno cada vez que la metía y la sacaba. Al mismo tiempo, yo me estimulaba el clitoris y él se agarraba de mis anchas caderas para cogerme bien y fuerte por el culo. Sentí que se venía y le tomé una de sus manos y meti tres de sus dedos en mi chuchita, nos venimos delicioso y al mismo tiempo. Nos quedamos bajo el agua un buen rato más, abrazados y besándonos. El regresó a su país al día siguiente y no lo he vuelto a ver; sin embargo, me escribió diciéndome que vendrá a Quito en diciembre y que quiere ver a su mami, no aguanto ya las ganas de volverlo a sentir, fue delicioso.

Tan solo recordarlo me pongo caliente y se me humedece mi chuchita

miércoles, 25 de febrero de 2009

Un encuentro inusual en un hotel de Ecuador

Es una de de aquellas tardes calurosas de verano Andrea se dispuso a disfrutar de la piscina del hotel. Se puso el bikini que mejor le quedaba y bajó hacia la piscina. Se dio un chapuzón y luego comenzó a disfrutar del sol. Rapidamente recordó que en el hotel no había gente porque era cambio de temporada, por lo que decidió a hacer topless (igualmente la vergüenza no era su fuerte). A los pocos minutos de haber tomado esa decisión oye una voz que le susurra al oído.: “

Te puedo hacer compañía?” Ella atinó a taparse sus pechos, pero él la frenó diciendo “Cada uno tiene derecho a disfrutar del sol como quiera, no te inhibas ante mi”. Esa frase alcanzó para convencerla de que siguiera con el topless. A los pocos minutos ella (que se mostró muy complacida de la compañía del extraño) giró para tomar sol (dejando ver una tanga que lucía muy sexy) y le pidió a él que le pasara crema por la espalda. Obviamente él accedió al pedido y comenzó a esparcirle crema por la espalda muy suevamente, casi como un masaje.

Ella sentía sus manos y también sentía como su respiración era cada vez más intensa y su cuerpo comenzaba a calentarse por algo más que el sol. Al notar la excitación de ella, él se atrevió a pasarle bronceador por sus apetitosas nalgas y sus fornidas piernas, gesto que ella agradeció comenzando a mojar sutilmente su tanguita. Es así como ella no dudó en girar nuevamente para que él le pasara más crema, en este caso por las piernas, pero de frente. Fue en ese momento, cuando ella levantó la vista, y miró que debajo del short de aque hombre asomaba un grueso pene de esos que no acostumbraba a ver seguido. Sin embargo esperó que él termine de esparcir el bronceador por todo su cuerpo (especialmente por sus pechos) para invitarlo a que se desnudara y que estuviesen en igualdad de condiciones ante el sol.

El aquel hombre se quitó el short y, boca a arriba, comenzó a disfutar del sol natural. Fue ahí cuando ella, sin necesitar de la excusa del broceador, acercó lentamente su boca hacia su pecho, fue bajando poco a poco hasta encontrar con su lengua la punta de su pene, pocas tenían la habilidad de ella para levantar el pene y chuparlo sin la ayuda de sus manos, sólo con la lengua y la boca hizo que él emita unos gritos de placer desgarradores. El pensó que la mejor manera de devolverle el placer que le brindó ella era “pagarle con la misma moneda” y asi fue que la sentó en la orilla de la piscina, le pidió que se sacara la tanguita y él dentro de la piscina comenzó a jugar con su clítoris con la lengua. Le lamió lentamente los labios vaginales, luego introdujo su lengua hasta hacerla mojar mucho y ahí se comió a su concha con un placer que, a juzgar por la excitación de ella, fue mutuo.

Cuando la excitación era indominable, él la invitó a bajar a la piscina para introducir su miembro en su dilatado sexo, rítmicamente se dieron placer uno al otro rozandose con sus genitales en el agua y sus manos por todo el cuerpo. Antes de llegar al punto máximo de excitación, ambos, con la mirada, decidieron subir al borde de la piscina donde él esperaría boca arriba que ella se introduzca su miembro y lo coja hasta llegar al extasis total. Mientras él chupaba sus pechos y se excitaba más al ver entrar y salir a la concha de su socia cada vez más rápido hasta que ambos sintieron una explosión de placer que los inmovilizó primero y los hizo gemir al unísono luego. El final de la historia es un tierno y largo beso apasionado. Ambos se prometiron repetirlo quizás en un lecho más cómodo o en un lugar más extraño, sólo esperar gozar tanto o más que esta vez.

Hasta en cada cambio de estación se encuentran en aquel hotel y disfrutan en los lugares más discretos y en las habitaciones que son frente al mar.

jueves, 15 de enero de 2009

Mi vecina recién llegada

Edd y yo nos encontrábamos disfrutando de una tarde de sábado sin los niños. Mi marido había preparado unos cocktails Margarita, su especialidad y me leía un Penthouse desde el jakuzzi, mientras que descansaba en una hamaca. Los efectos del Sol dañando mis pechos desnudos, la bebida y la voz de mi esposo leyendo historias eróticas de otra gente, me puso bastante a tono.

Estaba tan absorta que ni siquiera me acordé de dar la vuelta para broncear la espalda. Era la primera vez que tomaba el sol este año y tenía los pechos bastante sensibles. Llegué a pensar que se me habían quemado los pezones. Se lo comenté a Edd y contestó que un buen masaje podría ser el remedio ideal. Salió de la piscina con el Pene completamente tieso y antes de que me tocara empecé a gemir de gusto. Por suerte, el jardín de nuestra casa está bastante aislado y tenemos intimidad en casos de emergencia sexual.

Me lamió los dedos de los pies y me provocó escalofríos. No tardé en pedirle que me diera su pene. El pene de mi marido siempre me ha puesto muy caliente. Lo tiene un poco largo, pero sí gordo, como un pequeño puño. Me complació colocando una pierna a la altura de mi cara, ofreciéndome una visión de su pene paradito. Empecé a mordisquearlo y seguí con mi lengua en la punta y en la zona posterior con movimientos rápidos. Edd bajó la cara hacia mí vagina que ya estaba mojadita como sí acabara de ducharla con agua caliente. Al acercarse, su vientre rozó mis pezones provocando dolor. Justo en el momento en que trataba de apartarlo, sonó el timbre de la puerta.

Con tanta exitación ni ganas de abrir la puerta, temiendo que fuera algún amigo de mis hijos, pero cuando insistieron por tercera vez, me puse una bata corta y fui a ver quién demonios era. Edd se metió de nuevo en el jakuzzi, molesto y frustrado. Cuando abrí la puerta y miré hacia abajo, vi un par de largas y bien contorneadas piernas. Fui subiendo la mirada y comprobé que nuestra visitante era una preciosa chica de pelo rojo y ojos verdes.

Hola que tal!- me dijo: me llamo Sandra y acabo de instalarme en el vecindario. Hizo una pausa y añadió que vendía cosméticos. La invité a pasar para que me enseñara sus productos y le pedí que nos acompañará a tomar unos cocktails en el jardín. Aceptó y me siguió. Se sentó bajo la sombrilla y después de prepararle un trago le presenté a Edd. Mientras nosotras charlábamos, mi marido sin salir del jakuzzi, bromeaba por el hecho de estar completamente desnudo. Sandra comentó que estaba acostumbrada a ver hombres en cueros, ya que tenía cuatro hermanos y vivió casada cinco años hasta que se divorció.

Fui mirando los productos que me ofrecía y como continuamente me apartaba la tela de la bata para no lastimarme los pezones, Sandra preguntó qué pasaba. Le dije que me había quemado con el sol y, sin dudarlo, me apartó la bata y me observó directamente los pechos. Comentó que tenía una crema que remediaría mi dolor de forma instantánea. Dicho y hecho, se levantó para ir a buscarla a su coche. Edd aprovechó su ausencia para mirarme y ronronear como un gato en celo. Cuando regresó, en lugar de darme la crema se ofreció para aplicarla. Varias veces me repitió que sería un masaje medicinal. Me tumbé en la hamaca y me bajé la bata. Comentó que tenía unos pechos muy bonitos. Cuando mi marido se levantó del jakuzzi la tenía un poco levantada. Sandra no pronunció palabra y siguió extendiendo la crema. Mis pezones comenzaron a despertar extrañas sensaciones. Al principio notaba calor, luego frío y mí entrepierna respondió a los estímulos con sucesivas y rápidas vibraciones. Sandra me preguntó si deseaba que me masajeara todo el cuerpo. Acepté con timidez.

Empezó trabajando mis hombros y cerré los ojos. De pronto sentí unas manos en mis pies y al abrir los ojos observé que Edd estaba arrodillado frente a mí, con una expresión muy lujuriosa en la cara, aplicándome la crema. Me estremecí cuando ella trazó círculos con sus dedos alrededor de mis pechos, aunque evitando rozar los pezones, mientras Edd pasaba sus manos a lo largo de mis piernas presionando con los nudillos... Entonces ocurrió algo extraño. Los pezones me quemaban, pero no de dolor, sino proporcionándome un gusto que jamás había experimentado.

Sandra vio cómo me los cogía y me apartó las manos para soplar sobre ellos. Se inclinó y puso los labios en el pezón izquierdo, mientras Edd se colocaba el derecho en la boca. Sus labios, adornados por un poblado mostacho, estaban duros y ansiosos, mientras que los de Sandra eran suaves y delicados. Al cabo de un rato, decidimos que había llegado el momento de entrar en la casa y tomar algo. Edd nos dio un vaso de agua con hielo a cada una, llenó una jarra y le seguimos a nuestro dormitorio. Tenemos una cama de agua tamaño gigante y una pared entera de espejo.

Me tumbé inmediatamente en el centro de la cama. Edd no tardó en colocarse a mí izquierda con la polla tiesa y a punto. Sandra se quedó de pie frente a nosotros y empezó a desnudarse con la pericia de una profesional. El espejo nos permitía verla por delante y por detrás. Cuando estuvo completamente desnuda frente a nosotros, mi coño empezó a palpitar con fuerza. Sandra tenía unas tetas grandes, perfectamente levantadas. Sus pezones eran tan pálidos que había que concentrarse para ver dónde empezaban, supongo que debido a que era pelirroja. Cuando le investigué la entrepierna, comprobé que tenía su conchita completamente depilada. Abrí las piernas. Lentamente trepó a la cama y dirigió su cara a mí chuchita mojada. Cuando al fín me rozó con sus labios, estaba tan acelerada que me corrí. Rodeó mí clítoris con los labios, respiró profundamente y procedió a chuparme todas partes con la lengua y los labios. Noté que se aproximaba un potente orgasmo. Edd, que hasta aquel momento había permanecido inactivo, se sentó sobre mi pecho y condujo su polla hacia mi boca. Yo había olvidado que me dolían los pezones y empecé a chuparle y a comerle su rica verga... Por el espejo ví que Sandra colocaba la mano en su vagina y se dedicaba a frotarse arriba y abajo. En unos segundos tuve un orgasmo impresionante. Primero, la conchita se me abrió como un mejillón al fuego y empezó a palpitar como de costumbre. Luego sentí unas rápidas e intensas contracciones en el estómago. Las piernas y la espalda se tensaron y la cabeza se me iba hacia uno y otro lado. Edd se mostraba encantado del trabajito bucal que le estaba haciendo y no cesaba de arremeter hacia mí, sujeto con las manos en la cabecera de la cama. Al correrse pegó un berrido bestial.

Sandra no paró de moverse hasta unos momentos después que su cuerpo se agitara al alcanzar el clímax. Estuvimos un rato descansando tumbados, sin dejar de acariciarnos y besarnos. Cuando recuperé las fuerzas, me coloqué entre las piernas de Sandra e hice algo que deseaba desde que le abrí la puerta. Acerqué la boca a su conchita que se notaba que estaba muy bien lubricadita con sus jugos vaginales y le metí la lengua en el interior de la vagina para iniciar un movimiento de bombeo, cada vez más rápido. Mientras me encontraba concentrada en esa tarea, noté que Edd me metía las manos por detrás y las iba bajando hasta llegar a mi mojada chuchita. Eso provocó un acelerón de mi lengua y Sandra gritó de gusto. Sentí mi conchita muy caliente y traté de relajarme para que pudiera hundírmelo hasta el fondo... Después de unas cuantas embestidas, metí la mano entre las piernas para alcanzar el clítoris. La sensación la concha de Sandra en mi boca y la verga bien paradita de Edd llenando mi vagina húmeda era más de lo humanamente soportable y no tardé en notar los primeros pinchazos de otro increíble orgasmo.

Hoy en Dia seguimos viéndonos cada vez que mis hijos van de paseo o a algun otro lugar y tenemso tiempo para hacer nuestras travesuras de placer.

lunes, 12 de enero de 2009

Una extraña en el cine

Esta es una historias muy exitante como las muchas que hemos oido. Esta historia que sucedió hace algunos días y que en realidad me dejó perpleja por lo insólito. Espero que sirva para que nuestro morbo sea exaltado. La primera experiencia de una una mujer lesbiana. No se como quedará, pero trataré de ser lo más claro posible. Esto sucedió poco tiempo atrás, cuando una amiga tenía 16 años y cursaba por esa época de estudios en un colegio de niñas. Nada hacía presagiar que su yo interno le dijera que los gustos estaban dirigidos hacia personas de su mismo sexo. Tenía mis amigos, como toda niña de su edad, pero ninguno le atraía como para pensar que se enamoraría de alguno de ellos.

Varias de las amigas, tenían sus novios, pero a ella no le quitaba el sueño tenerlo. Esto, no sé si porque estaba demasiado ocupada en los estudios o simplemente no se había dado cuenta de ello. La verdad es que, con tanto estudio a veces se daba por salir a caminar otras veces se iba a casa y escuchaba música o bien se iba al cine a ver alguna película en alguno de los cines locales. Cierto día, caminaba por el centro de la ciudad y se dió a mirar la cartelera de un cine. La película parecía interesante. Compró su entrada e ingresó. Aún no comenzaba. Las luces estaban encendidas por lo que busó una butaca para ver cómodamente. Al rato las luces se apagaron. Primeramente empezaron a mostrar comerciales.

En la fila en que se encontraba, no había nadie más. Hacia adelante había por lo menos tres filas y hacia atrás otras tantas que estaban desocupadas. Ya estaba por comenzar la película cuando se sentó una señora en la misma fila en que ella se encontraba. Se sentó un asiento más allá de donde ella estaba y puso unos paquetes entre la señora y ella. Después de un rato cambió los paquetes de lugar y se sentó a su lado. Mi amiga no le dio importancia hasta que empezó a poner su brazo donde ella tenía apoyado. Molestaba en ese pequeño espacio tener las dos el brazo puesto, el de ella y el de mi amiga. La miraba de reojo por si sacaba su brazo, pero ella como si nada. Incluso dirigió su mirada y se sonrío.Ella estaba muy molesta así que la miré con seriedad. Justo tenía que ubicarse al lado de mi amiga, si más allá tenía bastante espacio para sentarse. Con lo que estaba sucediendo, casi ni se estaba preocupando mucho de la trama de la película. Trató de prestarle atención a la película, cuando sentió que esta señora acercaba más su brazo al de ella. Mi amiga estaba a punto de pararse y cambiarse de lugar cuando sentió que una mano se acercaba a la rodilla. Me miró y volvió a sonreír. En realidad en ese momento, se sentió cohibida. No sabía como reaccionar. Ella tendría unos treinta años o quizás 25 no se podía distinguir mucho por la oscuridad. Acercó más su mano a la rodilla y trató de alejarse hacia el lado opuesto de ella, pero ella se acercó mas a mi amiga. Luego, mirándola, acercó su mano sin más y la colocó sobre la rodilla. Mi amiga titiritaba de temor. Suavemente empezó a subir la falda y tomó su rodilla desnuda. Empezó a acariciarla muy suavemente. Su mano se dirigió hacia el interior de su muslo. Sentía una mano caliente. La deslizaba muy despacio hacia la entrepierna. Ella estaba muy asustada y no había nadie a quien recurrir. Estaba temerosa, pero tampoco tan, tan asustada. Quería ver hasta donde llegaba la audacia de esta mujer para tocarla tan impunemente. La miró y le sonrió nuevamente. Ahora pasó su mano por detrás y rodeó los hombros. Al tomarle por el hombro contrario a ella, hizo que se acercara a ella, y con su otra mano, tomó nuevamente la rodilla y empezó a subir la falda. Acariciaba suavemente su muslo y su mano llegaba ya a la entrepierna. Ella se estaba empezando a sentir excitada ante semejantes caricias. Su mano llegó finalmente a posarse sobre su vagina que ya estaba empezando a humedecerse, por encima del calzón. Empezó a acariciarla. Sus dedos expertos, sabían como hacerlo. Ella solo miraba la película o trataba de mirarla, pero esas sensaciones ricas lo hacían imposible. De pronto su mano subió y se metió por entre el elástico de su interior. Sintió su mano acercarse a la entrada de su vagina. Revolvía la matita de pelitos púbicos y acercaba su dedo medio a la entrada de su vagina. Abrió los labios vaginales y lógicamente se enteró de su humedad. Le miró y sonríó. Acercó su cara al oído y le dijo: "Acércate más acá, mi amor!". No sé si la tenía hipnotizada o que, pero le obedeció y se acercó hacia ella. Su mano rápidamente tomó firmemente posesión de su vagina mojadita. Su dedo medio la acariciaba dulcemente la entrada de la vagina e ingresaba suavemente hacia el interior. Los jugos de su conchita hacían que su dedo entrara con más suavidad. Ella se sentía transportada hacia otro mundo. Sus caricias la estaban haciendo cerrar los ojos y apretar los dientes para no exclamar ningún grito de placer. Su otra mano bajó de su hombro y se acercó hacia los botones de la blusa. Los desabrochó y acercó su mano a su seno izquierdo, sentía el pezón duro, excitado, paradito. El pecho estaba totalmente excitado, su corazón estaba acelerado al máximo, por todo ello echaba la cabeza hacia atrás y se sentía transportada a las más deliciosas sensaciones. "¡Levántate un poco!" -le pidió esta extraña. Lo hizo y al instante esta mujer empezó a bajar los de mi amiga calzones, luego los sacó de sus piernas y quedó cubierta sin nada más que su falda. Abrió las piernas para que su mano acariciara más profundamente en su rica vagina. Ya sus dedos llegaban a su culito. Aprovechando que estaba totalmente mojada su dedo se dió a entrar por allí. Sentió como ingresaba sin mucho dolor. La extraña no resistiendo más, se hincó entre lass piernas y se dió a lamer la conchita mojada de mi amiga. Su lengua era ardiente. Lamía como una experta. Recorría entre su vagina y su culito. Puso las piernas sobre sus hombros, lo que le dió mayor visión de su conchita y culito.-¡Ooooohhhh, que manera de hacerlo...-Mmmmmhhhhh... Estaba tan riiiicoooo...!- la lamia hasta adentro!- Le rogaba calladamente, para no despertar sospechas entre los demas allí en el cine.
Ella no se hacía de rogar y metía casi toda su lengua dentro de su conchita que estaba bien mojada. Chupaba los juguitos con sumo deleite. Se devoraba. -¡Ahhhhhhggg. Lame... Lame... Lámelo... Más... Más... Tómalo... Tómalo... Ya llega... Tómalo... Chúpamelo más fuerte... Aaaggggghhhhh... Uuuuuhhhhmmmmm!- Estos gemidos son los más exitantes al escuchar.
Y quedó totalmente exhausta, con su conchita mojada totalmente excitada. Luego la extraña arregló su vestido, se arregló su cabello, se levantó y salió del cine. Mi amiga esperó unos instantes y salí también de allí para encontrarse con ella, pero había desaparecido. Y además se había llevado los calzones. Y tuvo que caminar por las calles sin nada que cubriera esa rica conchita que se mantenía aún mojadita.

lunes, 28 de abril de 2008

La habitación de la vieja hostal

En uno de aquellos burdeles de la esquina de una calle iluminada por las tenues lamparas, un viernes como aquellos que suelen salir las damas de companía con sus cuerpos voluptuosos y exitantes, sus vestidos llamativos unos más ceñidos que otros, de repente aparace una mujer con sus cuervas provocativas, el perfil de sus caderas se dejaban ver en tdodo su explendor, su aroma de perfume exitante, lleno de feromonas que atraía a quien pasaba cerca de aquel lugar, la voluptuosa mujer llamada Eva, al pasar dos caballeros por la calle se detuvieron cerca del lugar, sin duda alguna llamados por la figura exitante de esta mujer decidieron entablar una conversación y seguramente el precio por una noche entera.
El nombre Eva era muy bien conocido por todos quienes vivían cerca o alrededores de aquel sector, la reputación de Eva era una semejanza con una doncella pecadora que gustaba insasiablemente el sexo a plenitud sin tabúes de hoy.
La tenue neblina invadía el lugar de la calle, el humo del cigarrilo de uno de aquelos hombres en busca de placer nocturno se notaba en cada exalación de un pito de tabaco. El tiempo en decidir si optar por la noche completa para pasar los tres juntos en una sola habitación. Sin duda alguna el precio debió ser alto para hacer semejantes actos dentro de una habitación de la hostal.
Al frente de aquel lugar una dama testiga del trato, como aquellas que se encuentran en aquellos barrios o sectores donde las damas de companías suelen trabajar a sus anchas por las calles, y que son vistas entre cortinas semitransparentes.
El precio no importaba, el placer es lo que cuenta, decidieron entrar los tres a una vieja hostal del frente donde la dama tras cortinas fisgoneaba a las habitaciones del hostal, testiga de los actos de amantes o parejas deseosas de placer y desborde carnal.
Se vio encender la luz de la habitación las siluetas casi perfectas de aquellos cuerpos que se juntaban y que en medio de ellos Eva se fundia de calor entre los cuerpos masculinos, el cuerpo de Eva se arqueaba para dar cabida a las caricias del hombre que se colocó detras de ella, mientras que el otro cuerpo deboraba sus pechos con su boca, era una desborde de pasión y exitación.
La dama que espiaba, con su movimientos de cabeza como quien busca tener un mejor panorama del acto excitante, su morbo y deseo de estar participando le hacia fantasiar cada vez que las siluetas mostraban más movimiento, su exitación cada vez le invadía su cuerpo, sus partes íntimas mostraban ya la humedad de la excitación.
Los cuerpos que se fundían en la habitación del frente, cada vez se mostraban exitados, las prendas se despojaban entre ellos. Eva ya casi desnuda solo su tanga y su blusa entre abierta llevaba puesta, mientras las manos y caricas de los cuerpos masculinos se desbordaban en todo el cuerpo de Eva.
De repente los cuerpos toman forma, cambian de posición se ve claramente que un cuerpo se recuesta sobre la cama y Eva sin dudarlo se coloca sobre él, el cuepo de Eva denota el movimiento circular, sin duda alguna la pentración fue hecha en el instante mismo de sentarse sobre aquel cuerpo masculino, el movimiento de Eva era cada vez más rápido, sin duda el placer era muy fuerte, la penetración era lo que más le gustaba y los movimientos de éste. Las manos de ella acariciaban sus senos se notaba las caricias, los apretones. Mientra el otro hombre parado y cerca de Eva acariciaba su espalda y testificaba el pleno sexo que se da en esa habitación.
De repente Eva toma una postura inclinada hacia delante, sus senos grandes y redondos, sus pezones paraditos rosaban la cara y la boca del hombre que se encontraba debajo, y este con su lengua deboraba aquellos senos deliciosos y calientes por la excitación del sexo en trio.
Eva eleva levemente su cadera para que el hombre que estaba junto a ella se acerque con su pene erecto en busca de penetrarle a Eva su parte trasera, Eva lista ante aquel acto, lleva su mano hacia su boca y seguramente unta su mano en especial sus dedos con saliva, para untarse en su ano, como quien preparándose para una penetración al máximo, por su actituda se ve que le gusta y disfruta de aquel sexo en trio.
Mientras que nuestra dama que espia detrás la cortina, la humedas de sus partes va creciendo al ritmo de la habitación del frente, sus manos inquietas rosaban sus pechos, parada al filo de la ventana y apoyada en su cama dejaba rosar el espaldar entre sus nalgas con leves movimientos que le permitan exitase y fantasiar con aquel acto de sexo.
En la habitación de aquella hostal cada vez los poses de Eva eran una y otra vez más caliente, los dos hombres la penetraban al mismo tiempo, se daban modos por pentrarla, sin duda alguna Eva tenía sus partes muy humedas y calientes para dar cabida a dos miembros que sin duda alguna estaba erectos y deseosos de comerse una vagina mojadita, y que decir de Eva deseosa de sentir dos penes en sus partes ricas de su cuerpo.
Los minutos iban pasando, Eva disfrutaba de cada acto que le hacían aquellos hombres, las posiciones variadas era lo que más le exitaba a Eva.
La dama testiga del acto sexual, ya no soportaba la excitación mientras fisgoneba, sus manos lentamente habían subido su falda para quedarse en su cintura, poco a poco sus dedos recorrían sobre sus bragas y llegaban a sus vagina que la humedad le invadía, estaba completamente mojadita y ella lo sabía por lo que veía en aquella habitación del hostal. Decidió abrir las piernas más y más para poner muy cómoda mientras veía, sus manos masturbaban su vagina, su clitoris durito demostraba su ansia. el recorrer de su mano era desde la parte de atras, donde comienza sus nalgas hasta terminar en su vellos púbicos, el movimiento de sus caderas ansiosas por ser abiertas, por un pene erecto.
El placer de las dos habitaciones, tanto del hostal como el de la dama, estaba muy calientes, los orgamos tanto de Eva como de aquella dama se veía venir.
Eva con sus movimientos circulares, sus senos paraditos, sus nalgas buscando ser pentrada de cualquier forma y los dos hombres fundiéndose en los sudores y olor a sexo de aquella habitación no se debajan esperar. La dama parada junto a la ventana con sus piernas abiertas, su mano mojadita por su vagina caliente al ser masturbada, mientras la otra mano en sus senos apretandolos, jugando con sus pezones paraditos.
Derepente, no se puede más, Eva con un solo movimiento su cuerpo se deja caer sobre el cuerpo de uno de ellos, el orgasmo se le vino al sentir los liquidos calientes de los hombres, el semen de uno de ellos le derramaba por sus piernas, mientras que el otro había despojado en su interior de su vagina, que de igual forma sentía como se le bajaba.
La dama fisgona, se imaginaba los gemidos de Eva y lo que debió recibir de parte de aquellos dos hombres excitados al llegar la eyaculación, pensaba e imaginaba lo bien que debió haber disfrutado Eva. La excitación no le cabía más, sus dedos traviezos se movían de adentro hacia a fuera, circularmente sobre su clitoris y toda su vagina mojadita. El gemir silencioso de la dama era sin duda el orgasmo mas rico que había sentido, y el acto más caliente que nunca habia visto desde aquella habitación de la vieja hostal.
Se dice que hasta hoy día Eva espera ansiosa la llegada de aquellos dos hombres que le invadieron de sexo por todos lados, y la dama cada vez que entra Eva con algún cliente no deja de estar detrás de la ventana tratando de ver o imaginar aquella situación excitante del trio que hizo Eva.

miércoles, 9 de abril de 2008

Mi cyber amante

Sentado sobre mi silla frente al computador, aburrido sin saber que ver y leer decidi entrar a una de esas salas de chat, donde conoces gente, lo habia hecho hace días, pero esta vez quería conocer a gente diferentes con los mismos gustos y pasiones.
Decidí entrar a una sala roja, si de sexo, el solo hecho me exitaba, ya que imagina conversar o conocer alguna mujer de mi ciudad que busque lo mismo o conocer a alguien de otro país.
Fantasiaba con una mexicana, brasileña, chilena, o que mejor una mujer argentina, la edad no importa aunque las prefiero maduritas.
Al entrar e intentar entablar conversación con algunas mujeres que obviamente ya estaban ocupadas, mi exitación cada vez crecia los nick de algunas damas me hacían imaginar lo calientes que deben estar, mis manos inquitas comenzaron a ponerse inquitas y cada vez rosaban mis partes bajas, en medio de mi patalón se notaba un bulto que cada vez tomaba fuerza y forma alargada.
Hubo una contestación a un saludo que envie, timido por el inicio seguimos la conversación, las preguntas indiscretas se nos presentaban de parte y parte. La fui conociendo a ella me dio su msn, me parecio muy interesante ya que era una mujer madurita y caliente. Con mucha exitación su foto se imponia en el recuadro, su tanguita celeste, roja y de otros colores me dejaba ver su exitación al igual que mi. No podía creer, era una mujer argentina de aquellas que todos deseamos tener y poseer en nuestra cama.
Los días pasaron ella cada vez se conectaba con frecuencia y me dejaba saber que yo le provocaba exitación y humedad con mis palabras. Cierto día quedamos hacer una cita en encontrarnos en la noche para tener una excitante conversación.
Llegó la hora indicada yo le esperaba a mi cyber amante, deseando ver sus atributos mientras mi miembro se endurecia al imaginar sus senos, con sus pezones negritos y bien formados, su tatuaje abstracto al final de su espalda que ponía el toque de excitación. Peo hasta que ella llegue mi mano ya estaba en medio de mis piernas recorriendo mi erecto pene deseoso de buscar un lugar donde desbordar sus ganas de pasión y dejar todo ese líquido seminal como muestra de satisfacción sexual.
Procuaraba abrir las fotos que ella me habia enviado en citas anteriores, ya no recuerdo cuantas fotos, pero si sé que eran muchas, miraba una tras otra, fotos con tanguitas de colores, en diferentes posiciones, fotos dodne su posición favorita era en 4 mostrando su tatuaje seducctor e imaginando como mi lengua juguetona recorrería aquel delicioso cuerpo de mujer madurita y exitante como a mi me gusta y hace volar mi imaginación.
La hora ya estaba encima y ella no se conectaba, pasó como 20 minutos y ella no entraba mi excitación continuaba y mi pene durito y con muchas ganas ya no soportaba, al decidir que ella no entraría me disponía a cerrar y apagar mi computadora, cuando el ícono de su msn me da aviso que su ha conectado, mis ansias se agitaron por conversar con ella y verla enterita tal y como se ve en las fotos calientes. con unas sutiles palabras la salude y ella al unísono tambien me saludó, los motivos de su retraso no recuerdo, pero comenzamos a disfrutar de la conversación y preguntas indiscretas y calientes, comenzaban a brotar los deseos sexuales de cada uno, y las ganas de sexo cada vez nos consumía.
Ella con sus palabras intencionadas de sexo me hacía saber las cosas que deseaba que yo le haga en la cama, posiciones diferentes que deseaba hacerlo conmigo y probar cosas nuevas como una rica pentración anal, el morbo estaba en su límite, yo desde mi escritorio sentado e imaginando estar ahí, junto a ella disfrutando de cada parte de su cuerpo.
La masturbación no se hacía esperar, mi mano frotaba mi miembro muy paradito al igual que ella me escribía palabras exitantes como: " te gustaría penetrarme por mi culito?", " quiero comerte esa rica verga paradita", " quiero sentir tu leche en medio de mis tetas", "ponme en 4 y abreme las nalgas y cómeme con tu lengua", "culéame rico con tu verga". Palabras así me ponen muy caliente y más si viene de ella.
Derepente en el msn me salió una invitación para recibir imágenes, la verda no me percate de ello, pero ella había tenido camara web, inmediatamente acepte aquella invitación, a los pocos segundos la pude ver a ella. Sentada con su cuerpo semi tapado por una blusa transparente de color blanco, las manos en sus pechos se hacían notar con un suave pero exitante masaje, abrió sus blusa y pude ver sus ricas tetitas tal y como estaban es las fotos.
La exitación nos invadía cada vez más, podía ver en ella sus movimientos arqueados de su cuerpo exitado, sus manos en sus rica y humeda vagina, sus boca entre abierta y su lengua remojaba sus labios, yo con mis piernas abiertas y en medio mi verga erecta con mi mano frotandome muy rico imaginandome que la penetraba por todos lados como ella me pedía.
No podíamos resistir más la calentura del sexo, decidimos terminar al mismo tiempo, ella por su parte me hacía ver su conchita mojada al extremo que su mano estaba totalmente mojadita de sus líquidos vaginales, la llevo a su boca y se chupó los dedos de su mano mojadita de su conchita. Yo ya por terminar mi mano me frotaba y me hacía sentir como una realidad aquella conchita mojadita, no pude más, mi semen caliente y deseoso de anidar en esa conchita salió como un chorro desaforado. Mis piernas desnudas recibieron mi leche. Ella mientras tanto seguía con sus palabras calientes que retumbaban en mi mente exitada.
Fui a limpiarme, ella ya estaba vestida, nos dijimos lo bien que la hemos pasado juntos, quedamos en vernso cada noche para seguir desfogando nuestra exitación sexual, y hasta la fecha nos seguimos conociendo más y más en el msn disfrutándonos de nuestros cuerpos desnudos a la distancia.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Una cita con mi Psicóloga

Esta es una de las historias más inusuales en algunas partes del mundo, pero muy seguidas en lugares menos pensados.
El trabajo y mis actividades laborales me absorbían mi tiempo y cada vez olvidaba mi vida, todas las cosas me irritaban y mi carácter cada vez iba de mal en peor. Creo que necesitaba una buena psicóloga. A tiempo comenté este problema con mi hermano que sin dudarlo me recomendó a su amiga que es una ex compañera de universidad y que ahora es una profesional muy reconocida.
Sin dudarlo concreté una cita para obtener ayuda profesional, la dirección era en un lugar de aquellos lugares residenciales y lujosos.
Al llegar al consultorio me encontré con una mujer que digo mujer un mujerón, era una morena de color de ojos pardos, que media un metro ochenta, cabello color negro el cuerpo ni que hablar un cuerpo muy hermoso, sus facciones físicas muy delicaditas. Me miró y su voz tan sensual me dijo su nombre Yolanda.
Cuando la ví se me vino a la cabeza que mi novio quedaría impactado al verla ya que él me contaba que se moría por tener en la cama a una mujer así.
Se sentó detrás de su escritorio y me hizo sentar en un sofá típico de los psicoanalistas
La sesión duró casi más de 45 minutos y las típicas preguntas de mi vida entera. Y así pasó el tiempo que concretamos una nueva cita para la próxima semana.
Le comente a mi novio lo sucedido y la verdad era que toda su imagen la tenia archivada en mi mente con lujos de detalles, y cuando ya se aproximaba el día de la cita a cada momento la recordaba, sus piernas torneadas, su pecho, su falda en fin la recordaba con lujo de detalles. Me sentía extraña por recordarla a mi terapista pero a la final me gustaba recordarla a plenitud e imaginaba como estaría vestida para la próxima cita.
El día había llegado y ansiosa entré ahí estaba como una muñeca a la espera de ser admirada.
Estaba ya en la sesión detallándole uno de los sueños, cuando sentí que lentamente Yolanda se levantaba de su lugar y se acercaba al diván, sin dejar de hacerme preguntas sobre lo que había soñado ni de darme pautas el sueño. Estaba tan compenetrada en esta tarea que casi no me di cuenta de que Yolanda se había parado en la cabecera del diván hasta que sus manos se apoyaron sobre mis hombros, suave, pero firmemente, presionando un poco y comenzando a acariciarlos en círculos. Nunca dejé vislumbrar la sorpresa que esos masajes me causaban, sencillamente seguí narrando mi sueño. De los hombros, las manos de Yolanda siguieron su camino por mi cuello y rodearon el borde de mi camisa hasta llegar al primer botón que estaba prendido. Mi respiración se había acelerado y que no era el único signo de la excitación que se estaba apoderando de mí. Por encima de mi camisa, mis pezones, endurecidos por el calor que esas manos me estaban dando y mis piernas estaban comenzando a separarse lentamente. La boca de Yolanda se había acercado a mis oídos y se detenía en cada uno para que yo pudiera sentir allí su aliento caliente y sus palabras suaves: "Relájate y sigue, esto es solo el principio, la única manera que tienes que recordar ese sueño por completo, es reviviendo el goce que te produjo. Siempre ubicada a mis espaldas, sus manos lograron desabrochar la blusa y meterse entre mi sostén y mis pechos, lo que me ocasionó un gemido involuntario al sentir sus frías manos sobre ellos. Los envolvió delicadamente con sus dedos, los presionó y se dedicó a pellizcar levemente mis pezones para después pasarle sus largas uñas alrededor y dejarlos duros como rocas. Sin poder soportar más esas caricias teniéndola lejos, la tomé de las muñecas y la coloqué frente a mí, quería ver sus ojos, quería que viera los míos, quería que viera mi boca mojada, mis ojos llenos de deseo. Se sentó al borde del diván y acercó su boca a la mía y comenzó una fiesta de besos. Su lengua y la mía se encontraron duras, calientes, movedizas; La suya recorrió cada parte de mi boca, mi paladar, mis dientes, las paredes internas de mis mejillas y la mía se dedicó a sus labios, a mojárselos incesantemente, a lamerle los lóbulos de las orejas, a buscar la suya nuevamente para establecer esa batalla tan deliciosa que teníamos.Sus manos nunca dejaron mis pechos, siguieron pellizcando y estirando mis pezones hasta que con las mías le ubiqué su boca en ellos. Yolanda lamió mis pechos con esa lengua maravillosa, los dejó mojadísimos con su exquisita saliva y se dedicó a mordisquear mis pezones, que no podían más, que no albergaban más dureza que la ya acumulada. Al mismo tiempo que su boca descendía por mi cuerpo, sus manos iban quitándome la ropa en forma precisa, sacando la camisa fuera de mis pantalones e intentando desabrocharlos con premura. Le dije con voz suave y excitante: No, por favor, le pedí con la voz entrecortada acaríciame por sobre la tela, quiero sentir como tus manos me acarician mi vulva, como me calientas a través de la ropa, como me voy mojando despacio. Y así lo hizo, abrí mis piernas para que trabajara con más comodidad y comenzó a acariciarme por sobre la entrepierna de mis pantalones. Su palma abierta subía y bajaba por toda la extensión de mi vulva, presionaba despacito justo en la unión de los labios de mi vagina y simulaba meterme un dedo, rozando así el centro de mi vagina, dejándome casi desmayada, mientras seguíamos besándonos. Subió su mano y la metió entre mi tanguita y llegó a mi vagina. Uuuummmm, me encanta que la tengas afeitadita, se siente deliciosa... Quieres más caricias o me dejas meterte los deditos?? Me dijo ella. Esas palabras bastaron para que yo misma me sacara los pantalones, me bajara la tanguita que llevaba puesta y me quedara desnuda frente a ella. Una de mis piernas quedó sobre el diván mientras que la otra quedó colgando, con mi pie izquierdo apoyado sobre el piso. Yolanda se arrodilló frente a mis piernas abiertas y sus manos se dedicaron a mi conchita, dejándome a mí transportada a otro mundo. Estas tan mojada, repetía sin poder creerlo -Nunca ví una conchita tan mojada, tan rica como la tuya, tan cremosa. -Verdad? Quiero que me metas los dedos, los mojes y desparrames mi flujo entre los labios de mi concha. -Así te gusta, preciosa?- me preguntó mientras me metía dos dedos a fondo, les daba media vuelta dentro de mí y los sacaba empapados, para después lubricarme los labios mayores y menores de la vagina. -Más, dame más, dame tu lengua, chúpame, chúpame despacito-. Y la lengua de Yolanda se dedicó a lamerme, a recoger mi flujo desde mi interior para repartirlo, de adelante hacia atrás, hasta llegar al agujero de mi culito que ya se ponía mojadito de la excitación. Quiero comerte entera... Que rica estas. Me encanta tu flujo, Ummmmmm. De pronto sentí que un dedo de Yolanda se me metía en mi concha, pero al mismo tiempo otro en el agujerito de mi culito y presionaban en el medio, como queriendo juntar las paredes de ambos lados en el centro, haciéndome dar un respingo de placer, elevando mis caderas hacia sus dedos. Estaba sintiendo como lenguas de fuego que me atravesaban y era conciente de mis gemidos. -Quiero que gimas, quiero saber cuanto estas gozando... Dime cuanto gozas... Dímelo-, -Seguí, seguí... -, -Dime que quieres que te haga... Muérdeme el clítoris... Pásame la lengua. La lengua de Yolanda comenzó a lamerlo primero en círculos, llenándolo de flujo, para después subir y bajar endureciéndolo. Cuando estaba duro y salido, lo tomó entre sus dedos y lo estiró, lo pellizcó para después morderlo delicadamente. -Dame vuelta... Dame vuelta -, le pedí casi desesperada. -Te gusta, verdad? Te encantan estas cosas? Pídeme más, ruégame. Más, no me dejes, dame más, hazme lo que quieras-. Y me dio vuelta, me lamió el culo sin descanso, sentía que estaba llena de mi propio flujo por todos lados, el consultorio estaba inundado de olor a sexo y ella seguía metiéndome un dedo en el agujero caliente del culito mientras que la otra mano no dejaba de arrastrarse a lo largo de mi concha. -No doy más... No puedo más... Méteme los dedos en la concha, métemelos -, le pedí ansiosa de poder llegar al orgasmo con sus dedos dentro de mí. -Así?-, me preguntaba mientras metía y sacaba dos dedos de mi concha -Esto es lo que quieres?, Ummmm, si si gemía yo, más, más. Y sin control, metió y sacó esos dedos gloriosos de mi concha hasta que mis caderas se elevaron sobre su cara, quedé apoyada en mis puntas de pie y estallé en un orgasmo pocas veces sentido.
Era una de las experiencias más ricas que he pasado en mi vida y de las que me gustaría volver a repetir. Ella me miró y con una sonrisa me dijo la sesión terminó nuestra próxima cita es el viernes de la otra semana, y aún estoy más ansiosa que nunca para que pasen los días para mi cita.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Mi profesora de idiomas

En el primer semestre, faltando cerca de dos meses para culminar, empecé a llevarme mejor con los maestros, especialmente con la profesora idiomas, ella tenía como 35 años, divorciada y de buen cuerpo. Su figura hacia ver con facilidad unos senos enormes y su contextura mediana, pero al final era muy sexy por su forma de vestir con pantalones ceñidos a su figura, o sus faldas muy apegadas a sus caderas. Recuerdo que un día en clases, mi profesora trajo una blusa pegadita con un escote muy evidente que las miradas de todos se dirigían directamente a sus hermosos senos. Cuando estábamos en clases todos le quedaban viendo, en mi mente fantaseaba y me imaginaba que si con blusa se ve así de divina como será al vestir con un terno de baño o tanguita. En una ocasión por costumbre después de dictar clases conversaba con las chicas compañeras mías y por lo regular los hombres salíamos, pero este día fue diferente por hacer mis tareas me quede, ella se sentó sobre el escritorio y como estaba con una falda no muy corta, yo sentado casi frente al escritorio no me percate de que al sentarse sus piernas estaba abiertas y se podía notar todas sus partes íntimas, un ruido ajeno me hizo levantar la cabeza y fijarme en aquel espectáculo y que tal vez no se vulva a repetir.
Mi mirada era fija como embobado, sudaba de la emoción de verla así y como es fijo mi excitación era cada vez mas caliente. Miraba con mucho disimulo casi no la veía su rostro sino sus partes íntimas llevaba puesta una tanguita de color blanco y casi notaba que era de encaje transparente, creo además que la llevaba depilada su vagina. De repente entre miradas disimuladas, noté que ella me había estado viendo y la mire a los ojos yo sonrojado y nervioso y ella no sé desde hace que tiempo se había dado cuenta que la estaba mirando sus partes íntimas, me miró con una sonrisa. Cada vez que la veía me moría de la vergüenza. Los días avanzaban y pensé que ya se le había olvidado aquel momento.

Cuando ya era días de exámenes estuvimos todos y creí que había estudiado pero las preguntas me evidenciaron que no lo había hecho lo suficiente, trate de copiar las respuestas, me alcanzó a ver, y me cambió al último, ya todos salían terminando sus exámenes y a mi me faltaba mucho. El tiempo ya pasó y ella me retiro el examen y le pedí que me ayude, y su respuesta fue “te acuerdas cuando me viste sobre el escritorio?” y le respondí que no (como no voy a recordar aquel momento). Al salir me dijo que vaya a su oficina para hablar sobre el examen y que ahí me va a estar esperando.

Fui a su oficina y me dijo que si quería remediar lo del examen y le dije que si, entonces me metió la mano por dentro del pantalón y me empezó a frotar el pene, yo me quedé traumatizado y me dijo que le quitara la blusa, se la quité y traía sostén de los que se abrochan por delante y al intentar desabrocharlo se alejó y se acostó sobre el escritorio con las piernas abiertas y haciéndose la falda para atrás yo me fui sobre ella... Me dijo que le chupara la vagina, y fui entre su falda y le quité la tanguita, traía un liguero y se veía excitante, después de un rato se levantó del escritorio y se quitó la falda, me quitó el pantalón y me quedé en calzones entonces se agachó y me agarró el pene lo tenía totalmente paradito, lo sacó del boxer y lo empezó a chupar. Al rato se acostó en el suelo y cuando la iba a penetrar me dijo: espera, y se agarró los grandes senos y me dijo ponme aquí tu miembro paradito le puse en medio de sus senos ricos como traía el sostén puesto me hacía presión y se sentía increíble. No lo podía creer me estaba cogiendo a mi maestra y por los senos, era tanta la excitación que no me aguanté y cuando me iba a venir se abrió el sostén, me agarró el pene y eyaculé en los senos y unos chorros de semen le cayeron en la cara, se limpió con la mano y luego se la chupó, me agarró el pene y se lo metió en la boca, quería más y me estaba mamando. Cuando acabó se untó el semen en los senos, se volteó, se agachó y me dijo que se lo metiera y se lo metí por la vagina, al estar lubricado se lo saqué y se lo metí por atrás fue una sensación indescriptible. Ella empezó a gemir y después de un rato se lo metí otra vez en la vagina, después de un rato nos vinimos juntos y todo acabó, se puso el sostén sin limpiarse el semen, se puso la minifalda sin calzón su tanguita me lo puso en mi mochila, cuando ya se iba y yo me estaba vistiendo se regresó y me chupó mi pene unas cuantas veces más. Un momento caliente e inolvidable. Al ir a ver mis notas me di cuenta de que me había reprobado y me fui a un examen extra, pero al final valió la pena, cuando fui a dar aquel examen había enviado a su asistente era una señora nada agradable pero para esta vez me percate de estudiar toda la materia. Al final no sé si el próximo semestre nos tocará con la misma profesora, pero me queda la intriga de que pasará cuando nos veamos en los pasillos de la Universidad.

viernes, 22 de febrero de 2008

El sexo como remedio natural

Un buen psicólogo de la universidad del Reino Unido, ha mencionado que mantener relaciones sexuales con penetración antes de una actividad estresante ayuda a mantener la calma, según ha explicado en la revista New Scientist.
Brody comparó el impacto de diferentes actividades sexuales sobre la tensión sanguínea cuando la persona experimenta más tarde un episodio de estrés agudo, en un estudio de dos semanas, con 24 mujeres y 22 hombres. Los participantes anotaron la frecuencia de sus coitos, masturbaciones o actividades sexuales sin penetración, y se sometieron a situaciones estresantes, como hablar en público y hacer cálculos aritméticos en voz alta.
Aquellos que habían mantenido con asiduidad relaciones “completas” estaban menos estresados, y su presión sanguínea volvía a la normalidad más rápidamente que la de aquellos que solo se habían masturbado o practicado sexo sin penetración. Quienes mantuvieron la abstinencia sexual tuvieron una reacción más elevada al estrés, reflejada en su presión sanguínea.
“Estos efectos no se pueden atribuir simplemente al alivio a corto plazo provocado por el orgasmo, ya que perduran durante una semana”, ha explicado Brody, quien cree que la liberación entre los amantes de la denominada hormona “afectiva de pareja” ú oxitocina, la que puede ser responsable del efecto calmante.
Para el psicoterapeuta transpersonal José María Doria “desarrollar actividades placenteras como el sexo es saludable, porque ayudan a generar endorfinas: unas sustancias que segrega nuestro cerebro, aumentan nuestro bienestar y son una fuente natural de salud, vitalidad y regeneración”.
“Cuando una persona practica actividades que le dan placer, su organismo segrega estos compuestos hormonales que no sólo elevan las defensas orgánicas ante las enfermedades, degeneración celular e infecciones, sino que además aumentan el bienestar, combaten el estrés y alivian el dolor”, señala.
Para muchos sexólogos y terapeutas, es importante amar “con los cinco sentidos”, ya que la sensualidad es mucho más rica y excitante si se la despierta y percibe no sólo con la vista y el tacto sino con el olfato, el oído y el paladar, haciendo vibrar cada uno de los terminales nerviosos de todo el cuerpo.
Los expertos proponen poner todo el potencial de los órganos sensoriales al servicio del acto amoroso. Por algo el Tantra, milenario arte oriental de las artes y energías amatorias, incluye entres sus preceptos un “ritual de los cinco sentidos”.
Cada sentido cumple una función diferente y capta diferentes estímulos, pero todos pueden aprovecharse para dar y recibir placer. Una cena afrodisíaca, música sensual, un hielo sobre la piel, un perfume que te identifique o una voz seductora. Aprovecha este deseable arte y disfruta mientras mejoras tu salud.

miércoles, 13 de febrero de 2008

El sexo como remedio natural

De acuerdo a algunas recientes investigaciones y la opinión de especialistas, no sólo es posible, sino que además puede resultar muy agradable, porque el sexo no sólo da placer, sino salud.
El médico naturista Santiago de la Rosa, de Madrid, asegura que “mantenerse activo entre las sábanas aporta un rápido y placentero empuje de energía, y es una valiosa ayuda natural para manejar y aliviar el estrés”.
El orgasmo aumenta los niveles de la hormona oxitocina, la cual revitaliza a la persona temporalmente, y el sexo aumenta el riego sanguíneo y la oxigenación pulmonar, así como la producción de endorfinas, otras hormonas que mejoran el estado de ánimo. Hacer el amor también es un buen relajante e inductor del sueño.“Si ha relegado el sexo al último lugar en su lista de opciones, adelántelo unos cuantos puestos, y jamás lo desestime por falta de tiempo, porque eso es un ataque a su vitalidad”, señala. Si no se está de ánimo en la cama, este experto aconseja probar con un abrazo, ya que los niveles de oxitocina se elevan incluso con las caricias, pero “si no se siente deseo, es mejor dejarlo para otro día, para que la sexualidad no se convierta en una exigencia o un acto mecánico”... Continuará

martes, 12 de febrero de 2008

El sexo como remedio natural

En nuestros días las relaciones sexuales son la mejor medicina, ya que el cuerpo segrega hormonas relajantes y revitalizadoras durante el acto sexual, así lo manifiesta un estudio realizado en la Universidad escocesa de Paisley. Los secretos para aprovechar al máximo esta “psicoterapia natural”.Hacer el amor no sólo ayuda a afrontar las situaciones que provocan tensión nerviosa, sino que además fomenta que el organismo segregue unas hormonas relajantes y revitalizadoras. El secreto para aprovechar al máximo los beneficios de esta placentera “psicoterapia natural” consiste en disfrutarla de manera consciente, completa y con todos los sentidos.Millones de personas en todo el mundo viven estresadas, esto, en la actualidad, es algo completamente normal y puede acarrearles, a largo plazo, alteraciones en su salud física, mental y emocional. Continuará...

jueves, 7 de febrero de 2008

Las latinas son más calientes para el sexo

Se dice que las latinas necesitan más sexo que las mujeres europeas. Esto es según un estudio realizado por una revista especializada en temas de sexualidad. Estos estudios revelan que las mujeres venezolanas, mexicanas y brasileñas son las más “calientes” que la media de las mujeres de Europa
En este estudio realizado, casi un 78% del total de las mujeres encuestadas en las doce naciones escogidas respondió de manera afirmativa a la pregunta de si el sexo es importante en sus vidas, las mujeres de México, Brasil y Venezuela lo consideraron también importante, frente al 25% de promedio de mujeres que dieron esa respuesta en los otros nueve países: Francia, Alemania, Italia, Polonia, España.
De este estudio se desprende también que el 40% de las venezolanas consideran la espontaneidad en el sexo como esencial.
Por otra parte, el porcentaje de las mujeres de México, Brasil y Venezuela quieren sentir mayor placer sexual, del 12%, es superior al de las europeas, con un 8%, según el estudio.
Este trabajo realizado por Bayer estuvo a cargo del presidente de la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS).
Además, se concluyo que las latinoamericanas son más abiertas que las europeas en materia sexual. Y que a las latinas les parece importante la vida sexual, sin embargo, por su cultura, cuando tratan de hacerlo público, no tienen el mismo nivel de apertura, un fenómeno completamente opuesto a las mujeres europeas.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Los besos en el sexo

Es posible que haya besos sin sexo, y de igual forma el sexo sin los besos no se siente igual. Nadie nace con la mínima idea de como tener sexo, por tanto, el aprender a besar es una labor aunque agradable, requiere de saber como hacerlo bien.
Es importante saber como besar y disfrutar del arte de besar con nuestra pareja y más aun en la cama al instante de tener sexo.

Es evidente que nuestros labios son muy sensibles ante cualquier estímulo, por tanto, la sensación agradable de tocar los labios de nuestra pareja o de la persona que nos atrae con nuestros labios es una sensación rica. El contacto con otros labios que se denominan besos puede tener algunas connotaciones.
Estas connotaciones dependen del lugar y de cómo se dé un beso, la excitación tanto para el hombre como para la mujer es igual, y mucho más si son en la cama a la hora de tener sexo.

El beso en la cama debe ser lleno de pasión, deseo, excitación que nos motive a experimentar sensaciones mágicas e intencionadas para hacer el amor. Sobre la cama los besos no solamente deben ser por regla general en los labios sino en diferentes partes del cuerpo de nuestra pareja, el experimentar lugares no comunes de nuestro cuerpo es la mejor forma de vivir un rico beso.

Para el preámbulo del sexo los besos son la antesala de una buena relación donde el placer del goce y de las sensaciones eróticas entran en juego al contacto de los labios y de las lenguas que se enredan entre si para buscar más placer en la cama.

Los besos en nuestras partes erógenas son muy apreciados por las personas que gustan disfrutar de recorrer el cuerpo y descubrir de las nuevas sensaciones. En el caso de los hombres los besos pueden ser en los muslos internos para llegar a su pene, y sentir como se pone erecto cerca de su boca, muchas mujeres disfrutan de esta sensación dentro de su boca, no olvide que la lengua juega un papel importante para dar placer a la hora del sexo. Hay hombres que disfrutan de sentir besos y lengua por el pecho espalda y cuello.

En el caso de las mujeres las sensaciones de los besos les son muy excitantes sentirlos, y al igual que los hombres hay lugres que el goce es excitante, los senos, pezones son partes sensibles y a la hora de pasar la lengua se derriten.
El recorrido de los besos y lengua por su vientre para llegar a su parte húmeda, gusta mucho, el jugueteo con la lengua y besos por sus muslos caderas, y ya en el hecho mismo de la excitación se termina en el clítoris, que seguramente ya debe estar muy sensible para los besos con lengua.

Haga la prueba de besos con su pareja como un preámbulo antes de la penetración y dé se un tiempo para disfrutar de los besos en la cama.

martes, 5 de febrero de 2008

Técnicas para seducir

Para un movimiento más sugerente aún, entremezclen sus brazos y dense de comer el uno al otro, o toma un sólo tenedor y un postre y dense bocados mutuamente.
Sin importar cómo lo hagas, el darse de comer el uno al otro puede agregarle sensualidad a tu comida lo cual puede terminar en el dormitorio.
El estar ausente puede hacer que el corazón se ponga algo más tierno, pero la abstinencia puede hacer enloquecer a alguien. No me estoy refiriendo a tomar duchas frías y contenerse indefinidamente - ¡ello podría complicar tu vida sexual!
Lo que queremos decir es que provoques a tu pareja de manera seductora a lo largo del día y luego finalmente que tu pareja te posea al final del día. Puedes calentar las cosas hasta el punto de ebullición.
Esta técnica en particular te llevará algo de planificación de tu parte, pero puede meterlos a ambos en un frenético estado mental, al pensar que el sexo que vendrá a continuación es sin dudas uno del más apasionado que han tenido.
Para ayudarte a establecer el estado de ánimo propicio, utiliza las técnicas de coqueteo abordadas en la sección anterior para ayudarte a proponer lo que vendrá llegado el final del día.
No necesitas esperar hasta que tu cita aparezca en tu casa para empezar a seducirla; la seducción puede iniciarse mucho antes de que la cita de hecho comience.
La tarde anterior a tu noche de pasión, adelántate y llama para dejar un mensaje sexy con una voz suave y lenta en el correo de voz de su trabajo; envíales un correo electrónico sexy; o, si intentas seducirlo nuevamente, déjale una pequeña nota caliente en su portafolio o en su agenda describiendo lo que le espera para la noche.
La anticipación hará que su corazón lata fuertemente durante todo el día de manera tal que para la hora que tu cita llegue a la puerta de tu casa, él o ella ya estará muy excitado e inquieto como para pensar en otra cosa.
Si bien el ser modesto y hacer insinuaciones es una excelente forma de diseñar un escenario sexy, el ser directo puede ser igual de efectivo. Mirar fijo a alguien y decirle a esa persona exactamente lo que quisieras hacerle es un mecanismo de excitación increíble.
Hablar de manera sexy puede ser estupendo si puedes hacerlo, y si sabes que ello excita a tu pareja. Deberías encontrar un momento en que casualmente le preguntes si eso es algo que le gusta. ¡Si es así, empieza a hablar!
Si no sabes qué decir cuando intentas hablar sexy, aquí tienes algunas sugerencias:
Haz una lista de todos los apelativos que puedas pensar sobre las partes del cuerpo y actos sexuales. Después elige las palabras que serían las más sexys para tu pareja. Practica diciéndolas, y recuérdalas para cuando quieras usarlas más tarde.
Lee la sección de cartas de las revistas eróticas, o llama a las líneas de sexo y escucha las descripciones sexuales. Ello te dará ideas de ciertos escenarios, así como también sobre cómo usar todas aquellas palabras sexy.
Planea ya sea describirle a tu pareja una fantasía sexual que tengas, o volverle a contar una experiencia que los dos ya han tenido. Esto significa que puedes empezar tu conversación con: “¿Recuerdas lo bien que se sintió el domingo pasado cuando hicimos el amor toda la mañana?”
Después entra más en detalle, usando palabras sexy para describirlo. O podrías empezar con: “Me he estado haciendo los ratones con hacerte el amor. Esto es exactamente lo que me encantaría hacerte” ¡Luego da los detalles!

domingo, 3 de febrero de 2008

Técnicas para seducir

En un cierto momento en que estas en tu habitación viendo una película con una escena eróticas muy calientes. Tú no estas teniendo sexo, pero probablemente viendo la escena te pongas “listo para la acción”.
Cuando tratas de seducir a alguien intelectualmente, usas ideas y palabras para aumentar el calor. Ya sea que hagas uso de la insinuación o de declaraciones directas y abiertas, existen varias técnicas que puedes emplear para lograr que el deseo de tu pareja te inunde.
Una de las primeras cosas que aprendemos cómo hacer instintivamente siendo chicos cuando empezamos a descubrir nuestra sexualidad es coquetear.
Ya sea un chico embromando a una chica en el patio durante el recreo, o el tímido obsequio de una tarjeta con forma de un corazón en el Día de los Enamorados, el coqueteo es nuestra primera introducción al hecho de hacer algo con respecto a la atracción mutua.
Hemos escuchado tanto a los hombres como a las mujeres decir esta misma frase una infinidad de veces: “Soy pésimo para coquetear. Simplemente no sé como hacerlo”.
Pero el tema no es que no sepan cómo - tan sólo se les ha olvidado. El coqueteo ha ganado de alguna manera una mala reputación: Se dice que “coquetear” es embromar a alguien; propio de una persona que no es seria; que necesita de la atención de cualquiera para sentirse atractiva.
Desde ya que existen personas que coquetean para compensar sus propias inseguridades, pero en términos generales, sin embargo, coquetear es sólo una expresión tímida del sentirse atraído, de que te gusta a alguien o diversión sana.
Coquetear es también una de las mejores maneras de construir los cimientos para iniciar el sexo. Existen muchas maneras de coquetear con el objeto de tu deseo.
A continuación tienes algunas sugerencias sobre técnicas que te asegurarán un comienzo ardiente:
Una de las mejores maneras para deslumbrar al objeto de tu deseo es a través de las palabras. Pueden estar teniendo una aparente conversación inocente, pero creando a la vez una corriente de dobles sentidos que los haga pensar a ambos sobre otras cosas más allá del tema en cuestión.
Utiliza adjetivos picantes como caluroso, sensual, jugoso, caliente, tentador, emocionante, ardiente, acalorado y pegajoso. Utiliza verbos como ansiar, anhelar, apetecer y desear.
Cuando estés intentando tentar a alguien para ir a tu cama, la peor cosa que puedes hacer es ser distraído. Ello envía señales de desinterés en una suerte de “tómalo o déjalo”.
Una de las mejores maneras para coquetear sutilmente es prestarle mucha atención al objeto de tu deseo. Hazlo/a sentir como el fascinante centro de tu universo.
No existe nada más estimulante para la mente que la música. Pon algo lento y seductor y da un par de vueltas en el piso.
La combinación de los sonidos sensuales y la cercanía física es una excelente manera de hacerlos pensar a ambos sobre cómo sus cuerpos se mueven juntos - y cómo podrían deslizarse realizando otro tipo de actividades en el dormitorio.
La comida es a menudo el preludio del sexo, especialmente si es una cena romántica.
Dondequiera que estén comiendo - ya sea una cena a la luz de las velas en tu sala de estar o en el patio de comidas de un centro comercial - puedes ofrecerle a tu pareja de manera casual un bocado, luego darle de comer. Continuará...

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